La ciudad acude a la llamada de la borriquilla

La corporación municipal acudió ayer al aniversario.
En Semana Santa, con la celebración de la procesión del Domingo de Ramos, los pequeños ponferradinos de todos los barrios de la ciudad acuden a San Pedro para la bendición de sus ramos al paso de la borriquilla y la iglesia se queda entonces pequeña ante el fervor que levanta su procesión, que junto con la del Silencio, son una de las más apreciadas por los ponferradinos. Fueron Maximiliano Peral y Jesús Cordero, dos de los impulsores del templo que ahora se levanta en la avenida Pérez Colino, los que también las crearon, antes del traslado a su actual ubicación.