Casas de pueblo con premio A Tope
El Palacio de Canedo reparte ocho mil euros en los premios por la conservación de la arquitectura del Bierzo en los que han participado 22 edificios de 16 municipios.

Imagen de grupo de los premiados y los participantes en el concurso de arquitectura popular de la Fundación Prada a Tope.
Corredores de madera y construcciones en piedra, estos son algunos de los elementos más destacados de los edificios que ayer fueron distinguidos con los quintos premios Palacio de Canedo que entrega la Fundación Prada a Tope para reconocer «el respeto por la arquitectura popular manteniendo la funcionalidad» en los edificios restaurados por particulares y por Ayuntamientos o pedanías y los de nueva construcción en la comarca del Bierzo, tal y como explicó el empresario José Luis Prada, conocido como Prada a Tope.
Este año se han presentado a este certamen 22 propuestas, de 16 municipios bercianos diferentes, y los tres premiados en las tres categorías se han repartido los ocho mil euros que entregan la Fundación Prada a Tope, la Diputación de León y Caja España-Duero. El jurado añadió dos menciones extraordinarias a dos viviendas en la modalidad de mayor participación, la de restauración de viviendas particulares. El primer premio en esta categoría fue para la casa de Gregorio González, en Molinaseca, el segundo fue para la vivienda en Sotelo de Santiago Lama Álvarez, el tercero para José Luis Rodríguez, por una casa en Oencia, y Pilar González, por otra en Villar de los Barrios, y Daniel Paz, por su construcción en Noceda, se llevaron las menciones especiales.
El Ayuntamiento de Carracedelo, por la restauración de la antigua casa consistorial, se llevó el primer premio en la segunda categoría patrocinada por la Diputación, seguido por los lavadero presentados por las juntas vecinales de Quintana de Fuseros y de Espanillo. En los premios entregados por Caja España-Duero, los ganadores fueron, por este orden, Miguel González y Adelina Monje, Norberto Prada y Marciano del Valle.
Cerca de 128 edificios se han presentado a los premios de la fundación en sus cinco años de historia. Prada a Tope anunció ayer que los premios tendrán continuidad el año que viene y que el jurado ha valorado, entre otras cuestiones, la adecuación de los edificios al entorno, las características constructivas y arquitectónicas, los materiales empleados, el respeto al edificio original y la intervención de profesionales para la documentación previa a la obra. Los finalistas estuvieron acompañados por representantes de la vida política, económica y social de la comarca, así como representantes de la fundación y las instituciones colaboradoras.