SOLIDARIDAD
De vivir un infierno a cumplir su sueño
Los vecinos de Toreno se vuelcan con una pareja almeriense que llegó al Bierzo con una falsa oferta de trabajo

Loli, Encarna y Manuel, con el pequeño Iron, delante del Ayuntamiento de Toreno
El pasado 9 de enero, Loli (24 años), Manuel (29) y sus dos hijos de corta edad, llegaban a la estación de Ponferrada creyendo que, esta vez, los Reyes Magos les habían traído lo que más anhelaban en el mundo: un puesto de trabajo para una familia sin ingresos.
Los cientos de kilómetros en autobús o las horas de viaje invertidas para cubrir un trayecto con trasbordo en Madrid, todo se dio por bien empleado ante la perspectiva de un futuro mejor, aunque éste se encontrase muy lejos de su lugar de residencia, Almería. Un futuro que se les mostraba al alcance de la mano, cuando en Andalucía se les negaba el presente. O mejor dicho, un futuro al alcance de un click. El que les puso en contacto con el anuncio ‘ Se precisa camarera para restaurante en Ponferrada ’, con cuya propietaria cerrarían las condiciones del acuerdo.
El frío que les recibió nada más descender del autobús no fue nada en comparación con lo que vendría después. «Nos quedamos helados al ver que la oferta de trabajo se quedaba en nada. No nos ha cogido el teléfono desde que llegamos», apunta Loli. Si el infierno existe, para estos jóvenes que habían invertido sus últimos recursos en comprar los billetes a Ponferrada, éste se les estaba mostrando crudamente. «Llegamos a Toreno porque era el lugar donde encontramos el alquiler más barato a través de Internet y nos dijeron que estaba cerca de Ponferrada y había buena comunicación por autobús».
Sin embargo, lo que parecía un acto más del engaño se convirtió en su tabla de salvación. «Un día en el Garifo mi cara llamó la atención, les conté mi caso, y se brindaron a echarme una mano», recuerda Loli. Primero con un trabajo durante unas jornadas, luego con comida, ropa, leña... «Hasta nos cedieron los premios de la cena de Mujer Trabajadora. Se movilizó todo el pueblo». «En Toreno hay gente muy buena, pero están cerrados. Eso sí, cuando se abren,...» reconoce Encarna, una de las benefactoras de la pareja.
Sin embargo, lo mejor estaba por llegar. Su aparición en un programa de La 1, donde consiguieron recaudar fondos y nueve ofertas de trabajo. «Nos han dicho que nos lo tomemos con calma a la hora de elegir», apunta Manuel, si bien su futuro parece encontrarse por tierras murcianas «donde nos han ofrecido trabajo a los dos».
Hasta entonces permanecerán en Toreno, pueblo al que le deben el billete a su sueño.