Diecisiete monasterios traen sus mejores delicias a Ponferrada
La I Feria de Dulce de Convento reúne más de 170 postres.

La plaza Fernando Miranda acoge desde el jueves el evento de exaltación de la gastronomía monacal.
La plaza de Fernando Miranda se llenará de exquisitos dulces elaborados en monasterios a partir de este jueves y hasta el próximo domingo.
Quesadas pasiegas de las monjas mercedarias de Noja (Cantabria), hojaldres de las dominicas palentinas, roscas de fideo y cocadas de Extremadura, así hasta llegar a 178 géneros que deleitarán los paladares más exquisitos este fin de semana.
Todos los productos cuentan con la máxima frescura ya que habrán sido realizados en monasterios a lo largo de toda la geografía española pero tan solo 72 horas antes de llegar a la feria. Como explicaba el coordinador del evento, Agustín Menseses, «en este momento los camiones ya recorren media España recogiendo los productos recien elaborados para traerlos a Ponferrada».
Uno de los principales atractivos de esta degustación es que las mesas de las jaimas que llenarán la plaza estarán llenas de sabores del pasado, recetas ancestrales, que durante siglos han pasado de generación en generación entre los muros de los conventos y monasterios. Podremos encontrar dulces tan curiosos como un iPhone o juguetes de chocolate elaborado siguiendo la receta de una monja Sevillana que la aprendió directamente de los maestros chocolateros suizos.
Pero no solo podremos disfrutar de dulces, también de licores del siglo XVII, cremas curativas y otros productos aptos para celíacos y diabéticos.
La Feria de Dulce del Convento ha sido realizada ya en otras once ciudades como Almería Alicante o Torre la Vega que ya van por su segunda edición y donde ha gozado de un notable éxito. Para la degustación de Ponferrada han sido seleccionados diecisiete monasterios de ocho órdenes diferentes como las Clarisas, Mercedarias, Calatravas o Benedictinas.
Agustín Meneses ha explicado que estas ferias surgieron con la idea de ayudar a los conventos que antañon tenían más ingresos en conceptro de repostería y también para acercar estos «manjares» al ciudadano.
Los beneficios derivados del evento servirán para sufragar los precios de los tornos, los costes de la feria y si se pudiesetambién para ayudar a los monasterios en sus necesidades diarias.