La Junta aclara que las áreas funcionales son delimitaciones físicas sin obligaciones
El director general de Ordenación del Territorio aplaca las quejas de los alcaldes.

Velasco, González Gago y García, en la reunión celebrada ayer en Ponferrada con alcaldes.
La Junta de Castilla y León, a través de su director general de Ordenación del Territorio, Luis Miguel González, acudió ayer al Bierzo para intentar aplacar las iras de los alcaldes de municipios colindantes con Ponferrada por su inclusión dentro del área funcional estable que el gobierno autonómico ha diseñado para el Bierzo y que incluye como cabecera de la demarcación al mayor ayuntamiento berciano.
Para conseguirlo, González Gago informó a la veintena de alcaldes convocados a la reunión que esta delimitación física o geográfica del territorio no implica ningún tipo de obligación, de antemano, para los municipios incluidos por el gobierno de Castilla y León. «Estas áreas no forman por sí mismas ninguna entidad, ni asociación, ni corporación, ni administración; sólo son espacios delimitados físicamente. Por lo tanto, desde esta perspectiva, la pertenencia al área funcional no genera ninguna obligación a los municipios», informó la Junta de Castilla y León a los regidores, entre los que se encontraban el de Truchas, en La Cabrera, o los de Santa Colomba de Somoza y Lucillo en la Maragatería.
El director general apuntó a la necesidad de continuar con el proceso bajo el consenso entre partidos que ha presidido los primeros pasos de la ley de ordenación territorial de Castilla y León. De hecho, González Gago, apuntó que esta primera profundización en la Ley atañe únicamente a los municipios calificados como ‘urbanos’, que han dado lugar a 13 áreas funcionales en toda Castilla y León. Se trata de municipios mayores de 20.000 habitantes y su alfoz.
El siguiente paso, de cara al desarrollo de la ley, será la presentación de las unidades básicas de ordenación y servicios para el medio rural. En ambos casos, el director general de Ordenación del Territorio apuntó que la pertenencia a las mismas supondrá nuevas oportunidades en la prestación de servicios con la creación de mancomunidades de interés general, ya sean estas urbanas o rurales.
González Gago, además de desmenuzar ante los regidores la razón de ser de estas áreas funcionales, quiso rebatir las críticas recibidas por los alcaldes y partidos políticos. En cuanto a los primeros, negó que «a nadie se la haya ido la mano con el compás», en referencia a las declaraciones que señalaban que no se habían tenido en cuenta las dificultades orográficas que presenta la aglutinación de municipios planteada. No parando ahí, González Gago señaló que «estamos hablando de municipios colindantes. Y siempre que hay una serie de kilómetros en los que uno linda con un vecino, está bien, cuando menos, mirarse. Y luego, podrá haber relación o no en función de lo que uno opine».
Con respecto al papel del Consejo Comarcal en todo este proceso, el director general de Ordenación del Territorio de la Junta apuntó que estas medidas no introducen elementos nuevos de debate entre el Consejo Comarcal y su relación con las mancomunidades, recordando que esta misma situación ya se planteó durante la modificación de la Ley del Bierzo.