El consorcio del Ponfeblino urge a la Junta que resuelva la concesión
Alerta del deterioro de las ocho máquinas diésel que tiraban de los vagones de carbón

La máquina Alco 1006, ayer en la nave sin portón de Cubillos del Sil donde permanece estacionada desde hace tres años. L. DE LA MATA
C. FIDALGO | PONFERRADA
El consorcio del ferrocarril entre Ponferrada y Villablino (Ponfeblino) reclamó ayer a la Junta de Castilla y León que resuelva cuanto antes la concesión administrativa del tren minero para que todo el material adscrito, y en especial las ocho locomotoras diesel que languidecen en naves de Villablino y Cubillos del Sil, y los dos vagones de pasajeros trasladados por el grupo Alonso a una de sus propiedades en la avenida de Antibióticos de León, reviertan a manos públicos. El presidente del consorcio, Alejandro Campillo, alertó especialmente del deterioro de las máquinas diesel, que no han recibido ninguna atención desde que dejara de tirar de los convoyes de carbón.
«Es como la pescadilla que se muerde la cola. El administrador concursal dice que no tiene recursos para el mantenimiento y la Junta no resuelve la concesión que revertiría todo el material», se lamentó ayer Campillo.
El también concejal del Ayuntamiento de Toreno recordó que desde la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, propietario último del tren minero, se les adelantó en febrero la inminente resolución de la concesión que ha estado en manos del grupo Alonso hasta la llegada del actual administrador concursal. Pero las semanas pasan, algunas estructuras como la estación de Cubillos han sufrido incendios y otras, como la máquina diesel 1006 aparcada en una nave sin portón en Cubillos, se encuentran indefensas ante posibles actos vandálicos.
El incendio de una dresina en la estación de Ponferrada ya hizo saltar las alarmas en la Asociación Cultural Ferroviaria Berciana, que también alerta de la situación de la locomotora 1006 y del vagón taller de madera que se guarda en otra nave, en esta ocasión sí está encerrada, próxima de Cubillos. «Ya han intentando abrirla», reconocía ayer Campillo, que comparte la misma alarma.
«Ni resuelven la concesión, ni intentan hacer nada», se desesperaba ayer el presidente del Ponfeblino ante la falta de decisiones de la Junta y la falta de recursos del administrador concursal.
En la avenida de Antibióticos
Campillo no dejó de reclamar, como ya hizo a comienzos de febrero, la vuelta al Bierzo de los dos vagones de pasajeros que el grupo Alonso se llevó en 2009 y que se encuentran en una finca de la avenida de Antibióticos en León. Si en su momento se consiguió que la mítica Locomotra 31 de vapor volviera a la comarca, Campillo insiste en que retorne el vagón salón y coche de viajeros, vehículos también adscritos a la concesión.