Diario de León

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La coleccionista de tesoros capturados en el tiempo

La cámara de televisión berciana Blanca Porro posee una colección de más de 200 cámaras fotográficas, además de fotómetros, libros de recetas fotográficas e imágenes que acumulan cientos de años

Blanco Porro muestra parte del material de la colección que atesora en su casa. ANA F. BARREDO

Blanco Porro muestra parte del material de la colección que atesora en su casa. ANA F. BARREDO

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León

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A. GAGO | PONFERRADA

La cámara de televisión Blanca Porro colecciona tesoros. La colección de cámaras y material fotográfico que esta berciana guarda en su morada son joyas que han visto pasar varias generaciones y cada una esconde una historia. La afición de Porro empezó cuando ella tenía 15 años y su tía, que era azafata, le regaló una cámara rusa. Blanca comenzó a ‘trastear’ con ella y empezó a adquirir y recopilar diversas cosas relacionadas con el mundo de la fotografía. Ahora, atesora 200 aparatos de distintas épocas, procedencias y precios. Además, posee retratos realizados con los métodos de los orígenes de la imagen.

La cámara más antigua que posee es de 1902 y la más moderna, con la que trabaja, la digital. «Todas siguen funcionando aunque aún no he usado todas», asegura esta particular coleccionista de tesoros. Los lugares donde consigue las joyas de su colección son los mercadillos y las subastas de internet. «He comprado cámaras por un euro. A veces, la gente no sabe el valor que tienen. Hay cosas que ahora se pueden vender por cuatro o cinco veces más que el precio por el que yo las compré», aseguró. Además, esta amante de la fotografía señala que no tiene ninguna cámara excesivamente cara. De hecho, la de mayor coste la adquirió por 200 euros.

Pero como el dinero no da la importancia, para Blanca Porro, quizás la pieza más valiosa es la primera que adquirió, «por emotividad», aunque reconoce que «me gustan mucho todas y no tengo una favorita».

Sobre la posibilidad de sacar de casa su colección, Blanca Porro adelanta que es posible que algún día realice alguna exposición, pero todavía no tiene nada confirmado.

Además de cámaras, esta especialista en imagen y sonido posee fotografías que «no tienen ni los museos» —confiesa— y asegura que «tengo fotos originales de hace cientos de años. Además, tengo la completa seguridad de que no hay dos iguales, porque no se podían reproducir». Una de las piezas más interesantes de su colección son los daguerrotipos, que es el primer proceso fotográfico que se llevó a cabo en torno al año 1840 y que marca los orígenes de la fotografía.

El daguerrotipo consistía en fijar una imagen en una placa muy pulida de metal. Era el único proceso que se hacía completamente con metales, por lo que no era accesible para todo el mundo, sólo se lo podían permitir las familias adineradas. Además, el posado podía durar hasta cuatro minutos, por que el proceso era largo.

La historia de la fotografía continúa con el ambrotipo y el ferrotipo. Porro posee muestras de cada uno de estos procesos.Además, conserva también álbumes de familias enteras. En una ocasión, adquirió un maletín sin saber lo que tenía dentro y descubrió fotos de varias generaciones de una misma familia. Los libros antiguos de fotografías forman parte, igualmente, de su colección particular, así como recetarios fotográficos y fotómetros.

«A mí me gusta mucho más el mundo de la fotografía antigua pero es muy fascinante también el mundo de las cámaras, que evolucionaron a la par que todos los procesos fotográficos», explica Blanca Porro. Según se inventaban nuevos procesos las cámaras se iban adecuando al tipo de fotografía que había en el momento. «En un estante tengo las cámaras rusas, en otro las cámaras americanas Polaroid y en otro las cámaras de fuelle, que son las que más le gustan a la gente», explica Blanca,

Esta cámara de televisión y coleccionista afirma que «cada vez cuesta más hacerse con los complementos fotográficos por que han subido de precio por que se han puesto de moda, sobre todo la fotografía antigua más que las cámaras».

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