Miño-Sil garantiza el consumo de agua sin acotar la producción hidroeléctrica
Bárcena está al 28% de su capacidad y no hay previsión de lluvias copiosas hasta diciembre.

Reunión de la Comisión de Desembalse, ayer en las oficinas de Bárcena. DL
maría carro | ponferrada
El máximo responsable de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, Francisco Marín, presidió ayer la reunión ordinaria de la Comisión de Desembalse celebrada en las oficinas de Bárcena (Ponferrada). Un encuentro con técnicos y regantes en el que Marín volvió a garantizar el suministro de agua para el consumo humano pese a que la situación del Sil Superior, que abarca el Bierzo, Laciana y Babia, es la peor de toda la demarcación. Habrá agua para el consumo y los menesteres diarios pese a que las previsiones de precipitaciones siguen siendo malas hasta diciembre y aún con el excesivo gasto de agua necesario para la extinción de los incendios que asolan el noroeste peninsular.
«El abastecimiento está garantizado y también el caudal ecológico de los ríos», insistió el presidente del organismo de cuenca, explicando que, ahora mismo, el pantano de Bárcena tiene unos 97 hectómetros cúbicos o, lo que es lo mismo, está a un 28% de su capacidad de llenado. Pero —dijo Marín— «no sólo tenemos Bárcena, sino también Las Rozas y Matalavilla aguas arriba, que tienen unos 40 hectómetros cúbicos». «No va a haber problemas, pero eso no quiere decir que todos los usuarios no hagamos un uso responsable del agua», añadió el presidente de la Confederación.
Además, prácticamente el total del agua acumulada es para consumo humano y garantizar los caudales ecológicos, teniendo en cuenta que ayer mismo dejó de darse agua para usos secundarios, como son los regadíos. «Se estaba dando agua para unos cultivos que lo necesitaban, puesto que este año los ciclos se han prolongado por las altas temperaturas», explicó Francisco Marín. Precisamente, con respecto a los regadíos, el presidente del ente hidrográfico quiso ayer felicitar a la Comunidad de Regantes del Canal Alto del Bierzo porque, gracias a la modernización de los regadíos, han conseguido ahorrar un 30% de agua.
Aprovechamiento hidroeléctrico
El Bierzo está en alerta por sequía desde el 1 de octubre porque únicamente ha llovido un 58% de lo que suele llover normalmente, «ligeramente por encima de los 600 metros cúbicos», dijo Francisco Marín, y Bárcena está al 28%. Aún con ello, además del consumo humano y del caudal ecológico, la producción hidroeléctrica también está garantizada. Al menos así será mientras no se comprometan los usos prioritarios y para evitar tener que pagar algún tipo de indemnización a Endesa, que ha certificado que 2017 es el peor año de producción eléctrica de la historia. En este momento, lleva unos 600 megavatios desde enero, cuando en una año bueno lo normal son alrededor de 2.000 megavatios y en el peor de los años registrados hasta ahora se produjeron 870 megavatios.
«Las empresas hidroeléctricas pueden vaciar un embalse hasta un mínimo del 20%. A partir de ahí, necesitarían nuestra autorización. Nosotros daremos esa autorización siempre que no se ponga en riesgo el abastecimiento de la población. Hay que recordar que ellas tienen una concesión y si modificamos las normas de explotación, la empresa querrá una indemnización y eso va a repercutir en el bolsillo de todos. Además, cuanta menos producción hidroeléctrica haya, más subirá el recibo de la luz», argumentó Francisco Marín.
Más capacidad en Bárcena
Otro de los asuntos abordados en la reunión de la Comisión de Desembalse fue la elevación de la cuota máxima de explotación del embalse de Bárcena. «Las obras que se han hecho en la compuerta de semifondo nos permiten aumentar la cota un cinco por ciento, para que cuando se llene el embalse se puede acumular un poco más de agua», explicó el presidente de la Miño-Sil. Por lo tanto, si ahora la capacidad es de unos 380 hectómetros cúbicos, ésta se incrementará en 15 o 20 hectómetros cúbicos más.