Gas Natural Fenosa inicia los trámites ambientales para desmantelar Anllares
Ángel Calvo: «Es un proceso paralelo a la solicitud en Industria, donde damos la batalla».

La central térmica de Gas Natural Fenosa en Anllares (Páramo del Sil). L. DE LA MATA
C. F. C. | PONFERRADA
La empresa Gas Natural Fenosa ya ha iniciado los trámites ambientales que traería consigo el desmantelamiento de la central térmica de Anllares, a la espera de la resolución final del Ministerio de Industria, donde el alcalde de Páramo y vicepresidente de la Diputación de León, Ángel Calvo, insistió en que «es donde damos la batalla» para que la eléctrica se acerque al menos a las 17.500 horas de funcionamiento del complejo que tiene autorizadas.
Gas Natural entregó la solicitud y el documento ambiental sobre los pasos que debe cumplir para desmantelar la central al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) el pasado 29 de septiembre y el 18 de octubre, el proceso ha continuado con el traslado del documento ambiental a las administraciones afectadas y personas vinculadas con la protección del medio ambiente, para el que tiene tres meses de plazo. El Ayuntamiento de Páramo, confirmó Calvo, ya ha recibido la documentación.
Una vez que todas las administraciones y entidades implicadas respondan, será la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Mapama la que tenga otro plazo de tres meses para adoptar la resolución final y verificar si los planes de Gas Natural Fenosa para eliminar residuos y cerrar la instalación industrial son los adecuados para la preservación del entorno, con independencia de que el Ministerio de Industria haya autorizado o no el desmantelamiento del complejo térmico.
El alcalde de Páramo insistió ayer en que Gas Natural Fenosa sólo está tratando de ganar tiempo a la espera de la resolución de Industria y contar con todos los trámites resueltos o en vías de resolución en caso de que el Gobierno autorice el desmantelamiento. «Es un proceso paralelo, pero donde hay que dar la batalla y donde la estamos dando es en el Ministerio de Industria». Calvo recordó que la aspiración del Ayuntamiento es que la eléctrica, una vez que ha sentenciado la central con su decisión de no adaptar la térmica a la nueva normativa europea de emisiones —no podrá funcionar más allá de 2023, con un máximo de 17.500 horas en marcha— mantenga en producción el complejo hasta acercarse más al tiempo máximo que le permite la legalidad. «Será muy difícil llegar hasta las 17.500 horas, pero hay un término medio con las poco más de cuatro mil horas que ha consumido», afirmó.