Las Médulas esquiva el colapso
El aparcamiento provisional absorbe a la mayoría de vehículos particulares y reduce el tráfico en la población en el primer puente sin los autobuses obligatorios del plan Itermédulas.

Vehículos estacionados en el aparcamiento provisional a las puertas de la localidad de Las Médulas a medio día de ayer. ANA F. BARREDO
Las Médulas esquivó ayer el atasco. El aparcamiento disuasorio que de forma provisional ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Carucedo y la Junta Vecinal de Las Médulas, en la explanada del cementerio y durante los dos puentes seguidos que vivirá el paraje hasta el 1 de mayo, cumplió su función y ayudó a sacar del casco urbano de la cuneta de la carretera de acceso a los vehículos privados que accedieron a la zona en el primer día de afluencia masiva sin los autobuses del plan Itermédulas, suspendido ante el malestar de vecinos hosteleros y el «boicot» que sufrió por parte de los más descontentos, según se quejó la Junta de Castilla y León.
Las 200 plazas habilitadas, junto al cementerio, en una zona que Carucedo proyecta convertir en aparcamiento permanente, unidas a las 50 del aparcamiento estable en el Aula Arqueológica fueron suficientes para absorber el aumento de turistas —el doble que un sábado normal según las estimaciones del Centro de Recepción de Visitantes del Consejo del Bierzo—, según comprobó este periódico y confirmó el propio acalde de Carucedo. «Hemos estado en el límite, pero no ha llegado a llenarse. Los coches entraban y salían y siempre ha habido alguna plaza libre», explicaba a última hora Alfonso Fernández. No ha sido necesario, por tanto, cortar el acceso de turismos en la Domus Procuratoris mientras los aparacamientos estuvieran llenos. Fernández, como el pedáneo de Las Médulas, Pedro Diéguez, temían ayer, sin embargo, lo que pueda pasar el día 1 de mayo. «Ese puente puede ser más problemático, porque viene los madrileños», aseguraba Fernández. Voluntarios de Protección Civil del Consejo del Bierzo se encargaron de regular el acceso, mientras que los de Carucedo, velaban por los turistas que entraban en la Cuevona y transitaban por la senda de Las Valiñas.
El Ayuntamiento de Carucedo está ultimando el estudio arqueológico del nuevo aparcamiento vigilado para obtener el permiso de Patrimonio e iniciar unas obras que ascienden a 45.000 euros, porque se adoquinará la zona para que la instalación se adecuen menjor al entorno, explicó Pedro Diéguez. El pedáneo insistió en la necesidad de abordar los problemas de Las Médulas de forma conjunta. «Regular no es sólo controlar el acceso. La Cuevona, por ejemplo, parece una letrina», explicaba ayer. A los hosteleros también se les evía ayer más aliviados, después de la suspensión del servicio obligatorio de autobuses y del cobro de cinco euros por persona incluso a quienes accedía en su coche. «No se puede encarcelar a un pueblo. Yo me sentí encerrada», decía la dueña de un negocio. convencida de que «la Junta debería haber cogido las riendas desde el principio».