Un nuevo desprendimiento bloquea la carretera de Peñalba
La Diputación, la Junta y el Ayuntamiento buscan una solución.

El granizo era visible ayer en la cuneta de la carretera de Peñalba, poco después del desprendimiento de tierra y lodo causada por la tormenta en la misma curva del vial LE-5238 de siempre. DL
C. F. C. | ponferrada
Una violenta granizada provocó ayer un nuevo desprendimiento que bloqueó la carretera de Peñalba de Santiago en la misma curva donde la inestabilidad del terreno ha causado ya ocho desplomes en los últimos días. El aluvión de agua y barro sobre la LE-5238 no causó daños personales, aunque una pareja y su hijo que visitaba la localidad tuvieron que acceder a pie al otro lado del derrumbamiento, según confirmó la pedánea, Susana Rodríguez. El desprendimiento se produjo a las cinco y media y la Policía Municipal fue la primera en desplazarse hasta el lugar, donde era visible el rastro blanco del pedrizo. La pedánea insistió en reclamar medidas. «Es en el mismo lugar de siempre», explicó.
El enésimo derrumbamiento del talud se produjo en una jornada en la que la Diputación de León, titular de la carretera, anunciaba que recibirá la colaboración de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamientode Ponferrada en busca de «una solución definitiva». Las tres institución y tras reunirse el presidente provincial, Juan Martínez Majo, con el consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, desarrollarán «el proyecto que termine con los problemas que generan las lluvias en la carretera de Peñalba», anunciaron en una nota.
La pista alternativa habilitada el pasado verano hacia San Cristóbal también ha sido arrastrada por la lluvia y las tormentas. La Diputación actualiza ahora el estudio geológico del terreno.