EL BIERZO
Cubillos perderá la mitad de ingresos con el cierre de Compostilla y Páramo casi el 30% por Anllares
Ambos ayuntamientos dejarán de cobrar el IBI de características especiales que se aplica a las grandes eléctricas.

Imagen de archivo de la central térmica de Compostilla, en terrenos de Cubillos del Sil. ANA F. BARREDO
m.c.cachafeiro | ponferrada
El anunciado cierre de las centrales térmicas de Anllares y Compostilla tiene también daños colaterales para los municipios donde se asientan desde hace décadas. Sobre todo, como consecuencia de los ingresos por un impuesto muy poco conocido pero clave en las finanzas para ambos ayuntamientos, el Bices (Bienes de Interés de Carácter Especial), una especie de IBI para grandes instalaciones que dejarán de cobrar desde el momento que cese la generación de electricidad.
Cubillos del Sil será el gran damnificado ya que, según los cálculos del alcalde, Antonio Cuellas, el Ayuntamiento perderá ya en el ejercicio de 2021 casi 1,7 millones de euros entre ese IBI especial (1,4 millones) y lo que cobra a Endesa de IAE, otros 300.000 euros. Casi la mitad de su presupuesto anual, que este ejercicio ha sido de 3 millones de euros.
En Páramo del Sil, el Ayuntamiento dejará de ingresar unos 600.000 euros, algo menos del 30% de su presupuesto, que es de 1,7 millones de euros. Ángel Calvo, su alcalde, reconoce que es un duro golpe pero confía en que el efecto se compense en los próximos ejercicios con proyectos alternativos y los ingresos en los próximos años por las licencias de obra necesarias para el desmantelamiento de la central. «En ningún caso será lo mismo», asegura.
Los bienes inmuebles en los ayuntamientos se clasifican catastralmente en urbanos, rústicos y de características especiales. El de los Bienes Inmuebles de Características Especiales (Bices) se aplica en actividades específicas por el suelo, los edificios, las instalaciones y las obras de urbanización.
Los bienes de características especiales se clasifican a su vez en varios grupos: los destinados a la producción de energía eléctrica y gas y al refino de petróleo, y las centrales nucleares; las presas, saltos de agua y embalses; las autopistas, carreteras y túneles de peaje y los de aeropuertos y puertos comerciales.
Técnicos del Catastro ya están estudiando lo que supondrá este impuesto para los ayuntamientos bercianos. Tampoco es que haya muchos antecedentes en España, salvo los casos de Garoña, la central de fuel de Cubelles, en Barcelona, o el desmantelamiento de una térmica en Almería.
Aunque en el caso de Cubillos está en marcha un proyecto como Forestalia, que se va a asentar en el municipio en el medio plazo, y eso generará también ingresos por el Bices, «no es lo mismo», aclara Cuellas. Forestalia generará 50 megawatios y pagará por esa producción eléctrica; Compostilla generaba 700 y pagaba mucho más. La diferencia es más que evidente, igual que el pago a las arcas municipales por los terrenos que ocupan: 100.000 metros cuadrados ocupará la planta de biomasa; 700.000 tiene la térmica de Endesa.
En el caso de Anllares, el cierre está a la vuelta de la esquina después de que el Boletín Oficial de Estado haya publicado ya la orden por la que se da un plazo de tres años para su desmantelamiento desde el pasado 7 de diciembre. Eso implica que ahora la empresa formada por una alianza de Naturgy y Endesa tiene tres meses para oficializar la petición de la precectiva licencia de obras. En el caso de Cubillos, Endesa ha anunciado su cierre para el próximo verano, por lo que en los próximos meses se publicará también en el BOE el plazo para su desmantelamiento. «Está claro que con ese dinero pagamos muchos gastos y no lo vamos a tener», concluye el alcalde de Cubillos.