Los auxiliares de la térmica fuerzan una reunión con la delegada del Gobierno hoy
La botillada de San Pedro Castañero ha sido la llave de un encuentro solicitado hace semanas.

El portavoz de IU en las Cortes de Castilla y León visitó a los trabajadores acampados. ANA F. BARREDO
maría carro | ponferrada
La causa de los trabajadores de las siete empresas auxiliares que operan en la central térmica de Compostilla II (Cubillos del Sil) sigue sumando apoyos. Ayer fue el portavoz de Izquierda Unida (IU) en las Cortes de Castilla y León, José Sarrión, quien se acercó hasta la entrada del centro productivo para hablar con los operarios allí acampados y mostrar públicamente su respaldo a tal acción. Esto en vísperas de la primera reunión que los representantes de la Plataforma de Auxiliares de Endesa mantendrán, esta tarde, con un representante del Gobierno español, concretamente con la delegada del Ejecutivo en Castilla y León, Virgina Barcones.
Hace semanas que la plataforma solicitó un encuentro con Barcones para exponer su problemática y tratar de arrancar algún compromiso. Solicitud que, en todo este tiempo, no ha sido respondida. Ha tenido que ser una botillada la llave para celebrar la reunión, concretamente la de San Pedro Castañero (Castropodame), en la que la delegada del Gobierno hará de mantenedora y a la que también asistirá el líder del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca.
La cita con los representantes de los trabajadores de las subcontratas no estaba prevista, pero las presiones ejercidas por estos y el aviso de que, igualmente, estaban dispuestos a presentarse en el acto para ser escuchados, terminó por convencer a la representante gubernamental. Finalmente, les recibirá a las 18.00 horas en el edificio consistorial de Castropodame, justamente una hora y media antes de la programada para su participación en el Festival de Exaltación del Botillo de San Pedro Castañero.
«A ver si podemos sacar algún beneficio, alguna solución. Esperemos que nos ayuden porque, a pesar de que no nos quiera ver, estamos aquí. Seguimos existiendo», aseguró, ayer, el portavoz de la Plataforma de Auxiliares de Endesa, Alonso Roa, recordando que hay una negociación abierta entre sindicatos y Gobierno para que los operarios de la subcontratas entren en este plan de transición justa y, por eso, confía en que Barcones tenga algo que ofrecerles o adquiera algún compromiso.
Precisamente, fue al Gobierno a quien el portavoz de IU en las Cortes de Castilla y León dirigió parte de sus críticas y la exigencia de una acción concreta para poner fin a «una injusticia absolutamente indignante», dijo. «Estamos asistiendo a una tremenda vergüenza de como el capital trata a los trabajadores. Esta es la consecuencia de un neoliberalismo salvaje», denunció José Sarrión, considerando que «la energía tendría que ser un sector público enormemente protegido, porque tiene un carácter estratégico para cualquier sociedad». Eso y no un servicio que, en España, «está en manos de grandes multinacionales que no tienen el más mínimo respeto por los trabajadores», criticó el de IU.
Tras visitar a los trabajadores acampados a las puertas de la central térmica de Cubillos del Sil, IU ha garantizado que contará con su apoyo y hará suya la reivindicación en todas aquellas administraciones en las que la formación de izquierdas tiene representación. «Vamos a combatir y a pelear en todas las instituciones en las que estamos, entre otras cosas, para que los puestos de trabajo se mantengan durante los próximos meses y se puedan enganchar con las tareas de desmonte», aseguró José Sarrión, recordando que los 180 trabajadores de la auxiliares son «personal sobradamente cualificado para hacer las tareas de desmonte».
«Estos trabajadores están siendo víctimas de una tremenda trampa. Pretende ponerles en la calle para que el modo de optar a los empleos que puedan existir sea perdiendo los derechos laborales ganados a lo largo de una vida trabajando», denunció el portavoz de IU. Sarrión cree «fundamental» que el Gobierno «se dirija con toda su contundencia a Endesa para que se condicione el cierre de la central a un plan social con recolocaciones en la zona y las prejubilaciones necesarias».
«Hay que mantener todos los trabajos posibles y que esta injusta transición sea lo menos dañina», afirmó, asegurando que «cuando la clase trabajadora se organiza, tiene una dignidad que ya quisieran para sí los dueños de esta central».