El edificio fue cedido este año por los herederos de un matrimonio que emigró a Cuba
Toral de los Vados consigue fondos para rehabilitar el inmueble colonial de alquiler social
De momento, son más de 200.000 euros de un taller de empleo con los que se harán dos viviendas de renta reducida en la planta baja

El edificio se ubica en el número 23 de la calle Ferrocarril. ayto. toral de los vados
El Ayuntamiento de Toral de los Vados ha conseguido la financiación necesaria para iniciar la rehabilitación del edificio colonial que le fue cedido hace meses con la condición de que fuera objeto de algún proyecto social y que el equipo de gobierno convertirá en un inmueble residencial para alquileres de bajo coste. De momento, empezará por la reforma de la planta baja para construir dos apartamentos. Lo hará con algo más de 200.000 euros de uno de los programas de formación y empleo financiados con fondos europeos que acaba de aprobar la Junta de Castilla y León. También el tejado será objeto de intervención «en los próximos meses», con una inversión de unos 50.000 euros incluidos en los planes provinciales de la Diputación que Toral presentó a la última convocatoria, explicó el alcalde, Pedro Fernández.
La primera fase para la recuperación de este edificio histórico de estilo colonial, levantado a principios del siglo XX por un matrimonio que había emigrado a Cuba, se centrará en la creación de dos apartamentos de unos sesenta metros cuadrados con cocina americana, dos habitación y un baño. El plan a medio y largo plazo es construir, al menos, seis viviendas de similares características. Todas para alquiler social y ayudándose de próximos planes de empleo o de otras subvenciones de administraciones superiores. «También de fondos propios siempre que sea posible», aseguró el regidor.
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Lo más inmediato ahora será la selección tanto del personal como de los ocho alumnos del taller de empleo, que trabajarán en esta labor durante un período de un año. Inversión y tiempo suficientes, afirmó Pedro Fernández, para construir las dos primeras viviendas y poder ponerlas al servicio de las familias que las necesiten, ya que el alcalde insiste en que «una de las mayores necesidades que tenemos en este municipio es la vivienda de alquiler social».
De hecho, el Ayuntamiento se ha propuesto llegar a acuerdo con propietarios de viviendas deshabitadas y en desuso para que, bien mediante la cesión o bien con una compra a precios «asumibles», puedan pasar a formar parte de un banco de vivienda social de titularidad pública del que ya forma parte un dúplex que hace unos años también le fue cedido al Consistorio, que habilitó dos viviendas. Una gracias a una ayuda específica de la Junta de Castilla y León y la otra también con un taller de empleo.
Un edificio con mucha historia
Tras pasar una larga temporada en La Habana (Cuba), José Pereiras y Consuelo Arias regresaron a Toral de los Vados, el pueblo de ella, con la idea de hacer vida y negocio. En 1920 iniciaron la construcción de un edificio que rompió por completo con la estética rural imperante en la localidad. Se trajeron la arquitectura de Cuba y levantaron un inmueble esbelto y señorial cuya fachada está, hoy en día, protegida por las normas urbanísticas municipales. En el número 23 de la calle Ferrocarril, no muy lejos de la estación del tren, fue el hogar de esta familia de emigrantes, pero también fue cine en el que se proyectaron películas mudas cuando aún no había electricidad y albergó el Café París y, más tarde, en los años 70 del siglo pasado fue sede del Ayuntamiento. En su última etapa en uso, también se alquiló como vivienda.
Han sido los descendientes de la única heredera de aquel matrimonio de emigrantes, que regresó de Cuba para volver a cruzar el Atlántico con el mismo destino unos años después, los que cedieron la propiedad al Ayuntamiento de Toral de los Vados a principios de este mismo año, siempre y cuando se le diera el destino que el equipo de gobierno ha elegido para él. No obstante, el alcalde reconoce que ya tenía puesto el ojo en ese inmueble de tres alturas, con desván y una extensa zona ajardinada desde hacía mucho atrás, siempre con la idea de preservarlo.