La Junta liga a su informe negativo la caída del parque eólico de Repsol
Carriedo dice que el análisis ha sido «muy riguroso» y determinante para la resolución final del Ministerio y recuerda a los promotores de proyectos renovables que deben buscar territorios donde la afección no sea grande

Un rebaño de rebecos en la Sierra de Gistredo.
El portavoz de la Junta de Castilla y León y consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha asegurado este jueves que un informe ambiental «claramente desfavorable» ha sido «determinante» para que no se haya autorizado, por parte del Gobierno de España, el primero de los tres parques eólicos previstos por Repsol en la Sierra de Gistredo y Alto Sil, el Alto Bierzo-Sil, en los municipios de Igüeña, Noceda del Bierzo y Páramo del Sil.
En la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno, Fernández Carriedo aseguró que cualquier proyecto de esta naturaleza se somete a un análisis «muy riguroso» desde el punto de vista ambiental, por lo que si no lo supera, es rechazado por la Administración. De hecho, el consejero indicó que los promotores deben buscar territorios donde su actividad vaya a tener una menor afección porque de lo contrario se emitirá un informe «negativo» por la autoridad, que hará «muy difícil» que se lleve adelante.
Finalmente, el consejero portavoz del Gobierno autonómico recordó que la Junta de Castilla y León adoptó al inicio de la legislatura una normativa para impedir este tipo de instalaciones en algunos suelos e incidió en que se exige cumplir el procedimiento y someterse a la declaración de impacto ambiental. Un análisis «muy riguroso» con el que se determinan las posibles afecciones sobre el territorio o especies de alto valor. En este caso, insistió, es una «demostración clara» de que si esto ocurre el proyecto no se autorizará.
El propio Carlos Fernández Carriedo ya dijo el pasado mes de diciembre que no a él no le parecía bien que Repsol ligara cualquier inversión en el tren turístico Ponfeblino al respaldo a sus proyectos eólicos en el Alto Sil y Gistredo. Esto después de que los representantes de todos los municipios que forman parte del Consorcio —a excepción lógicamente de del Páramo del Sil— firmaran un manifiesto de intenciones en el que se mostraban favorables a la ejecución de los parques aunque en este escrito la multinacional energética no comprometiera nada para el tren ni concretara de qué forma podría colaborar con el mismo.
El portavoz de la Junta consideró entonces que una empresa no debería condicionar sus inversiones a ninguna autorización administrativa, porque son cuestiones «independientes» y que debería invertir en aquello que considere que tiene rentabilidad y es viable. Ese mismo día, el consejero recordó que, dada la envergadura del parque, la resolución al respecto del impacto ambiental no dependía del Gobierno de Castilla y León, sino del central; si bien ahora subraya el papel que ha jugado el informe emitido desde Castilla y León para tumbar un parque eólico que contemplaba la instalación de 20 aerogeneradores en montes de Igüeña y Noceda y una línea de evacuación kilométrica a través de montes de Páramo del Sil hasta la subestación de Ondinas.