FIGURA COMO 'RETRATO MASCULINO' EN LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO
El misterio escondido detrás de un retrato sin nombre
Resuelto el enigma de uno de los cuadros que Leopoldo Sánchez del Bierzo pintó a finales del siglo XIX; representa al diputado y senador liberal de Ponferrada Adriano Curiel y Castro, que vivió entre 1825 y 1897 y ganó unas elecciones al 'cacique' Valdés

'Retrato masculino', pintado por Leopoldo Sánchez del Bierzo. Los expertos creen que es el político y poeta berciano Adriano Curiel y Castro.
‘Retrato masculino’, ‘retrato femenino’. Sin ningún nombre. Es todo lo que dicen la mayoría de las fichas de los cuadros de personas que los herederos del pintor Leopoldo Sánchez del Bierzo donaron en 1983 a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde el arista se había formado como discípulo de Madrazo antes de entrar en la institución como profesor. ¿Y quiénes fueron esos hombres trajeados, esas mujeres bien vestidas que retrataba el artista berciano que también pinto a la reina Isabel II y al rey Alfonso XII, en la segunda mitad del siglo XIX? En la Academia no consta información. Y quienes han escrito sobre la obra de Leopoldo Sánchez en la institución tampoco se han preocupado de averiguarlo.
‘Retrato masculino», es toda la identificación que tiene un cuadro de un hombre avejentado, de rostro severo y misterioso, bigote frondoso, mirada penetrante y el pelo en retirada que López del Bierzo pintó en sus últimos años. Un rostro que ha llamado la atención del historiador e investigador bañezano Alejandro Valderas Alonso —ex procurador en las Cortes de Castilla y León y autor de varias publicaciones de corte etnográfico— que después de ver la imagen en la galería digital de un reportaje de este periódico sobre el pintor olvidado de Villafranca del Bierzo empezó a sospechar que bien pudiera tratarse de un político ponferradino que fue diputado por León, senador dos veces, abogado de renombre en Madrid y poeta; Adriano Curiel y Castro, nacido en Ponferrada en 1825 y fallecido en Madrid en 1897, según consta en su partida de defunción.
Y bingo. Lo era. Un vistazo a la página web del Senado y a un repositorio de escritores ha permitido al director de los museos de Ponferrada, Javier García Bueso y al historiador berciano Miguel Jota González, experto en la burguesía de la ciudad en el siglo XIX, confirmar que la imagen anónima del retrato pintado por Sánchez del Bierzo coincide con las fotografías que se conservan de quien fue diputado por León entre 1869 y 1872 y senador entre 1886 y 1890 y entre 1893 y 1895.
¿Y quién fue Adriano Curiel y Castro?
Pues fue nieto de un héroe, hijo de un alcalde, hermano de otro, decano del Colegio de Abogados de Madrid y un hombre de ideas «liberales y progresistas» —según cuenta Jota— que coqueteó con la poesía, sí, y que dedicó sus versos más sentidos a la muerte de su hermana Gabriela.
El abuelo héroe merecería el título no tanto porque fuera médico en la Ponferrada de finales del siglo XVIII, porque escribiera un tratado pionero sobre la fiebre, o junto a José Romero pintara una acuarela de la ciudad convertida en una de las imágenes más antiguas de la ciudad, sino porque durante la Guerra de la Independencia ejerció como oficial en un batallón formado a toda prisa en Santiago de Compostela para pelear contra los invasores franceses. Era Felipe Curiel y había nacido en Villafranca del Bierzo de una familia procedente de Palencia.
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Uno de los hijos de Felipe Curiel fue alcalde de Ponferrada durante el Trienio Liberal, cuando el Vierzo, con uve, era provincia. Valentín Curiel Quiroga ejerció como regidor en 1823, antes de que la reacción absolutista y los Cien mil Hijos de San Luis con los que el rey francés apoyó al tirano Fernando VII acabaran con el gobierno liberal y la Constitución de Cádiz.
Valentín Curiel fue el padre de Adriano. Y Adriano, cuenta Jota, estudió en el antiguo Convento de los Agustinos que ocupaba el lugar donde hoy se alza el Instituto Gil y Carrasco. Después fue alumno del Seminario de Astorga y empezó la carrera de Derecho en Valladolid para terminarla en la Universidad Central de Madrid. Convertido en abogado de herencias y pleitos comerciales, casado con Filomena Torrente, y hermano de quien sería alcalde de Villafranca del Bierzo en aquellos años, Demetrio Curiel, en 1869 Adriano le disputó las elecciones en el partido de Astorga a otro berciano como Daniel Valdés, hijo de Antonio Valdés. «A los Valdés se les veía como prestamistas y usureros y hubo protestas para que ‘no se presentara el hijo del cacique», explica Jota. Así fue como Adriano Curiel y Castro obtuvo nada menos que 20.000 votos, una cifra enorme teniendo en cuenta que en aquellos días posteriores a la revolución de La Gloriosa que terminó con el reinado de Isabel II, el sufragio no era universal.
Curiel no se presentó a la reelección y dejó la puerta abierta a Valdés, que logró ser diputado. Pero en 1886 volvió a presentarse a otra elección como senador y la ganó. Tras una interrupción de tres años, de nuevo obtuvo un puesto en la Cámara Alta en 1893. Cuando murió de una neumonía era el decano del Colegio de Abogados de Madrid. Y el retrato avejentado que le pintó Leopoldo Sánchez bien pudiera haberse realizado en esos años si se compara son sus últimas fotos.
Traer el cuadro al Bierzo podría ser demasiado costoso
«Un retrato de Adriano Courel no estaría mal en depósito en algún museo berciano», opina el historiador Alejandro Valderas. Y es que todos los cuadros que la familia del pintor Sánchez del Bierzo donó a la Real Academia de San Fernando en 1983, incluida la pintura del político sin identificar, están en el almacén. Pero traer en depósito un cuadro no es tan fácil, aclara el director del Museo del Bierzo, Javier García Bueso. Los costes podría superar el valor del cuadro y llevarse buena parte del presupuesto del museo.

'Retrato masculino', pintado por Leopoldo Sánchez del Bierzo. Los expertos creen que es el político y poeta berciano Adriano Curiel y Castro
El retrato perdido de Adriano Curiel

Una de las últimas fotografías de Adriano Curiel y Castro (Ponferrada 1825-Madrid 1895).
El retrato perdido de Adriano Curiel

Un joven Adriano Curiel, en la imagen oficial que figura en la web del Senado
El retrato perdido de Adriano Curiel

Acuarela de Ponferrada a finales del siglo XVIII pintado por el abuelo de Adriano Curiel, Felipe Curiel y por José María Romero.
El retrato perdido de Adriano Curiel

El palacio Goyeneche, sede de la Real Academia de San Fernando en Madrid, donde se conservan las pinturas de Leopoldo Sánchez del Bierzo.