La investigación analiza con lupa el pasado pirómano de los sospechosos
La Guardia Civil avanza en la certeza de que el foco inicial de Las Médulas fue provocado y bucea en los antecedentes de personas de la comarca para estrechar el cerco en busca de responsabilidades
El cotejo de los datos ocupa buena parte de la labor de la Benemérita en la provincia
Editorial | Investigar es difícil pero imprescindible

El Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil y la brigada de Policía Judicial de la Guardia Civil trabajan de forma intensa en el cotejo de datos para tratar de delimitar las posibles responsabilidades en el marco de los principales incendios, que asolan hace una semana a la provincia, en la teoría de que alguno de los principales focos en el episodio de Las Médulas pudiera tener detrás la mano del hombre.
El principal inconveniente radica en la necesidad de contar con pruebas sólidas para sostener una acusación a nivel judicial, circunstancia que se complica de forma notable estos días a la vista de la ingente labor que hay que desplegar en la zona para primero impedir el avance de las llamas y posteriormente poner a buen recaudo a los vecinos de las zonas afectadas.
Por el momento ha transcendido que los agentes trabajan con el testimonio de un vecino de Borrenes, que afirma haber visto movimientos sospechosos en las horas previas al inicio del foco de Yeres y que ha facilitado ya a los investigadores la descripción física de al menos una persona que merodeaba la zona donde posteriormente se iniciaron con especial intensidad las llamas.
El siguiente trabajo de recopilación de datos corresponde a la actualización del listado de personas residentes en las comarcas de La Bañeza y el Bierzo, que han tenido cualquier tipo de actividad relacionada con los incendios forestales y que están en posesión de antecedentes penales o de denuncias de estas características por episodios del pasado.