El paso definitivo será la construcción de un nuevo viaducto al sur del actual
El Gobierno aprueba 1,5 millones de euros para la seguridad del viaducto de Tremor
El acuerdo del Consejo de Ministro amplía la declaración de emergencia para «subsanar la situación de grave peligro existente»

El viaducto de Tremor de la A-6.
El Consejo de Ministros acaba de aprobar una inversión de casi 1,5 millones de euros para reforzar la inspección del viaducto de Tremor —en la autovía A-6 dentro del término municipal de Torre del Bierzo, que adolece de serios problemas estructurales que no solo han obligado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a monitorizar en tiempo real la infraestructura, sino que han motivado la decisión de construir uno nuevo. El anuncio de esa futura construcción se hizo el pasado mes de noviembre, pero la tramitación de las obras lleva su tiempo —con expropiación de terrenos incluida— y lo que el Gobierno de España pretende con esta nueva partida es «subsanar la situación de grave peligro existente» a la altura del kilómetro 355,8, tal y como recoge el acuerdo, por el que «se toma razón de la segunda ampliación de la declaración de emergencia para los trabajos de inspección especial y evaluación del nivel de seguridad del viaducto».
En una primera intervención ya se realizaron trabajos de impermeabilización, pero los estudios sobre el estado de conservación del viaducto realizados corroboraron las necesidad de una nueva construcción que se ubicará al sur de la actual. Tendrá una longitud de 480 metros, dividida en ocho vanos y «mejorará las condiciones de seguridad vial con respecto a la vía actual», garantiza el Gobierno.
El nuevo viaducto
Estructuralmente, el nuevo viaducto de Tremor estará compuesto por dos cajones de hormigón pretensado que se ejecutarán de manera independiente y sucesiva hasta juntarse para unificar la plataforma de la autovía, que mantendrá una anchura de 27 metros, dividida en las calzadas para cada uno de los sentidos de la circulación mediante un pretil simplemente apoyado en el eje de separación de las calzadas. Así, «se permitirá la gestión conjunta de la totalidad de la anchura del tablero en caso necesario» y «esta sección transversal permitiría una hipotética futura ampliación a un tercer carril», detallaron fuentes del Ministerio de Transportes.
Las pilas de la nueva infraestructura tendrán una anchura de seis metros, un canto de 2,30 metros y una altura variable en función del terreno y serán dobles. Cada una de ellas sostendrá uno de los cajones del tablero y tendrán forma octogonal para «reducir en empuje transversal de viento a la vez que se mantiene una inercia adecuada». Además, el proyecto dejará abierta la posibilidad de una posible ampliación futura a tres carriles por sentido.
Los problemas en la estructura del viaducto de Tremor, que salva el valle formado por el río Tremor con una altura de unos 90 metros sobre su cauce, llevan meses controlándose con instrumentos de auscultación, hasta haberse convertido en el más vigilado de la red nacional de carreteras. Preocupa al Ministerio de Transporte el comportamiento recogido y por eso refuerza la inspección.
Esta acción se enmarca en la estrategia preventiva adoptada por el Ministerio tras el colapso del viaducto de O Castro, reforzando los controles y proyectando nuevas infraestructuras para evitar riesgos a largo plazo.