Ponferrada
Miguel Á. Varela: «El teatro es la gran metáfora de la vida como escenario»
El Teatro Bergidum de Ponferrada cumple 30 años dinamizando la vida cultural

Miguel Ángel Varela, director Teatro Bergidum
El telón del Bergidum se abre para recibir a su director, Miguel Ángel Varela, quien ofrece unos detalles de este espacio que este año 2026 cumple 30 años, lo que «confirma la solidez de un proyecto que genera el interés del público por la creación escénica». «Quiero pensar que es un referente imprescindible en un mapa de la exhibición escénica en el que echo de menos planes más ambiciosos que pudieran desembocar en la creación de un circuito estable para las artes escénicas en el territorio que contribuyera a fortalecer y profesionalizar el tejido creativo comarcal», confiesa Varela.
Al igual que la sociedad, el Bergidum de Ponferrada ha ido evolucionando y ahora se enfrenta al reto de la accesibilidad, «tanto física como intelectual», como marca la normativa. «Echo de menos, en ese sentido, un mayor compromiso de las administraciones autonómicas y nacionales que ayuden a hacer frente a las inversiones necesarias. Los ayuntamientos y las comunidades autónomas han sido los grandes generadores de la dinamización teatral en las últimas décadas en España y los municipios no siempre tienen los recursos necesarios».
En el presente, este espacio cultural de la capital del Bierzo se marca como fin «mantener los niveles de ocupación, significativamente crecientes tras el bache de la pandemia, y responder a la expectativa con una oferta de calidad, pegada a nuestro tiempo y a sus incógnitas, una oferta rica en proteínas artísticas».
Las tablas del Bergidum han recibido miles de espectáculos, pero su director recuerda con cariño el estreno en España, por la compañía alemana Familie Flöz, de «Ristorante Immortale», «un delicioso trabajo de teatro de máscaras en el que participaba el actor berciano Paco González, lamentablemente ya fallecido».
Además, el ponferradino Miguel Ángel Varela, que dirige el Teatro Municipal Bergidum desde su reapertura en 1996, avanza que en otoño vendrá al Bergidum una compañía conocida en toda Europa, descubierta en el Bergidum.
Los treinta años también han supuesto un recambio generacional, tanto estructural como artístico a todos los niveles. «Ha surgido un grupo de dramaturgos, directores, técnicos e intérpretes con una formación muy sólida frente al autodidactismo general de la etapa anterior y con una mirada renovada, más cosmopolita y femenina, comprometida con su tiempo. Inevitablemente, su lenguaje está más cerca de las nuevas generaciones, aun cuando trabajen sobre clásicos».
No solo las grandes estrellas se suben al Bergidum, ya que desde la dirección se apoya la creación que «está marcada en nuestro ideario y fijada en nuestra misión como servicio público cultural». El escenario berciano también ha pasado por momentos difíciles en este tiempo.
El director y alma mater de este centro recuerda que en los ochenta la propiedad del inmueble planteó derribar el teatro para construir viviendas, como antes se había derribado el Teatro Principal, una joya del siglo XIX enclavada en un convento del siglo XVI. «La acción del Ayuntamiento accediendo a la propiedad del edificio en aquel momento fue un decisivo primer paso que nos lleva hasta la actualidad», rememora.