Postres y dulces tradicionales
EXISTE UNA batalla contra los hidratos de carbono a los que se ve como enemigo número uno de la salud, aunque no creo que la culpabilidad resida en el consumo de estos sino en nuestros propios hábitos sedentarios. Los postres y la pastelería casera han sido los que más han sufrido y, a mi juicio, son los más saludables en cuanto a sus componentes naturales. ¿Se han parado a pensar que ya casi no nos quedan postres artesanos? La materia prima es muy común en todas las despensas, harina, huevos, leche, azúcar y aceite, sin embargo ya no se hacen en casa, pastas, bollos y masas fritas, éstas han sido sustituidas por una gran variedad de bollería y pastelería cuyo origen reside en costumbres ajenas a las nuestras. Nuestros dulces y postres tradicionales ya sólo existen en el recuerdo, debido a la evolución de nuestras costumbres y a que son pocos los artesanos pasteleros o panaderos que conservan y elaboran según las recetas tradicionales. Lo podemos comprobar a diario en las pastelerías, en estas fechas podrán ver vistosos huevos y conejos de chocolate, más propio de culturas de otras regiones que de la nuestra. Todavía en algunas casas en fechas cercanas a la Semana Santa, se toman postres a base de fritos: crujientes flores, leche frita y jugosas torrijas, acompañados de ponches, licores y limonadas que te quitan el frío de las procesiones. En lo que se refiere a las cartas de los restaurantes también nos ofrecen postres cada vez más elaborados, poco a poco va quedando atrás la conocida tarta helada de güisqui. Los cocineros se esmeran en los postres igual que en el resto de sus platos y es agradable que te ofrezcan unas natillas caseras o un flan de huevo. En las cartas más vanguardistas podemos encontrar un claro reflejo de la repostería tradicional con sutiles combinaciones y cambios, el protagonismo lo tienen los productos de calidad y horas de trabajo en la cocina hasta conseguir el final adecuado, platos que satisfacen por su estética y por la combinación de aromas y sabores. Son varias las obras dedicadas a estos platos que completan una magnífica comida, el cocinero Michael Roux dedica una obra entera a hablar de su verdadera pasión, los postres, sin irnos tan lejos Albert Adriá, responsable de repostería de el famoso Bulli, ha publicado una obra dedicada a estos pequeños placeres, en el que plasma la fórmula creativa de su hermano en los postres, imagínense «mandarina con perlas de miel». Hasta el nombre suena dulce.