Un clásico embrollo teatral extremo
La función «Don Gil de las calzas verdes», de Tirso de Molina, pone el colofón en el Bergidum a la programación del Jacobeo

La imagen muestra una de las escenas de la obra de Tirso de Molina
La función Don Gil de las Calzas Verdes, de Tirso de Molina, montada por la compañía Teatro Corsario, cerrará el próximo jueves, día 30 (21,30 horas; 9 y 7 euros), la programación del Jacobeo 2004 ,organizada por la Junta de Castilla y León en Ponferrada con motivo del Año Santo. A lo largo de sus más de veinte años de trabajo, Teatro Corsario ha conseguido un prestigio en todo el país por sus puestas en escena de textos del teatro clásico, tanto español como universal (Calderón, Tirso, Shakespeare, Sófocles). La elección de Don Gil de las Calzas Verdes se sustenta, según el director de la compañía, Fernando Urdiales, por las peculiares características de Tirso de Molina como autor, al que define como «el más mordaz, irónico y satírico de los dramaturgos del Siglo de Oro». En el caso de Don Gil, todos los personajes mienten en el ámbito de esa Babel que es la corte madrileña. El amor es aniquilado por los intereses egoístas de los padres, secundados por sus hijos. Como contraste, las mujeres, verdaderas protagonistas de la obra, actúan con valentía e inteligencia. El embrollo sustentado en un juego teatral extremo y apasionante cargado de suspense, hace que don Gil sea la máxima expresión de la «comedia de enredo». El montaje tiene la solvencia del cuidadoso trabajo con el que Teatro Corsario se acerca a los clásicos españoles.