La Inspección sostiene que los castigos que aplican llevan siempre la «finalidad formativa»
Los institutos bercianos abren al año una media de dos expedientes disciplinarios
La falta de respeto al profesor y destrozos en el centro suelen ser los casos que más se repiten

La conflictividad en los colegios e institutos del Bierzo suele ser muy baja durante todo el curso
En términos generales, en base a la estadística, se puede concluir que en los centros educativos de la comarca del Bierzo reina la buena educación. Los expedientes disciplinarios al alumnado durante un curso se cuentan bien con los dedos de una mano, por lo que la conflictividad dentro de las aulas y en el patio durante las horas lectivas no llega a ser ni tan siquiera preocupante. Con todo, sí existen casos aislados en los que los centros de enseñanza, -principalmente en los institutos-, el docente y el consejo escolar se ven obligados a aplicar el reglamento de régimen interno de convivencia, en el que se estipulan las sanciones por faltas leves o graves cometidas por el alumno. En la Dirección Provincial de Educación tienen la referencia de que, de media, se abren al año entre uno y dos expedientes disciplinarios por faltas graves cometidas en las aulas. Como mucho, afirmaba uno de los inspectores de Educación consultados, se dan tres casos, pero no entran a formar parte de la media de la casuística. La falta de respeto al profesor, con insultos graves, amenazas, y en casos muy contados y extremos, el intento o la agresión, forman parte de los actos sancionables cometidos por los alumnos. También se han dado casos de que los docentes han sido víctimas de daños en sus posesiones, principalmente en el coche que utilizan para acudir a trabajar. Por lo general, hasta que el niño cumple los 12 años, -con los que pertenecen al área de Primaria-, no se da ni un solo caso de agresividad verbal o física con el docente. Puede haber situaciones de menor trascendencia de enfrentamientos entre los propios alumnos, pero son los menos. Una vez que se decide abrir expediente disciplinario, desde Educación indican que siempre las sanciones tienen «una finalidad formativa» y no sólo prima el castigar por castigar. Es decir, el propio centro educativo tiene la obligación de seguir velando por las tareas formativas del alumno conflictivo.