| Reportaje | Navidades solidarias |
Ayudas para recuperar una vida
Los donativos anónimos alcanzan ya los 13.936 euros para la familia de Pombriego que perdió todo lo que tenía en un incendio. El objetivo, conseguir 36.000 euros para reconstruir la casa
La solidaridad berciana continúa llegando a la familia de Pombriego que perdió su casa hace dos semanas como consecuencia de un incendio, que les dejó sin nada. Tuvieron que salir con los puesto. Y es que ya se han recaudado 13.936 euros en la cuenta abierta en Caja España -2096 0054 203877936300-, a los que hay que sumar los 1.000 euros que en los próximos días ingresará el Ayuntamiento de Benuza, según informó el alcalde, Rafael Blanco, quien anima a los berciano «a gastar algo menos durante esta Navidad y ser solidarios con esta familia que ahora necesita toda la ayuda». Además, apunta que si es necesario el Ayuntamiento hará un nuevo esfuerzo económico para ayudar a los tres afectados. Lo recaudado hasta el momento supone casi la mitad de los 36.000 euros que la familia formada Jorge Oliver, María Jesús y su madre, Cándida, necesitan para poder levantar su casa y recuperar su vida. «Seguiremos recaudando dinero en esa cuenta hasta que consigamos el dinero necesario para reconstruir», apuntó Blanco, quien está seguro de la colaboración de las personas, al tiempo que animó a las instituciones públicas a participar también con esta causa solitaria. La familia vive ahora en una casa prestada, también en Pombriego, y salen adelante gracias a la ayuda de sus vecinos, que les han asegurado ropa y comida para que puedan rehacer poco a poco su vida, sobretodo en una fecha tan especial como es la Navidad. Y es que Jorge Oliver y María Jesús no han parado de agradecer la solidaridad de todo un pueblo que se ha volcado con ellos después del lamentable suceso que les dejó sin un lugar para vivir. Un terrible incendio Ocurrió el pasado 11 de diciembre, alrededor de las 17.30 horas. En la casa se encontraban sólo María Jesús y su madre de 89 años, Cándida Marcos, que vive con el matrimonio, cuando el fuego, originado en una chimenea francesa por motivos desconocidos, comenzó a propagarse de forma muy rápida por toda la vivienda, obligando a ambas a abandonar la casa de forma apresurada y sin poder llevarse consigo nada. Se quedaron en la calle y sin nada. Desde ese mismo momento comenzaron las muestras de solidaridad, llegadas primero desde su vecinos y después desde otros puntos de la comarca, impactados por la situación en la que quedó la familia. Y es que hacía sólo medio año que vivían en el pueblo del que María Jesús es natural, Jorge había encontrado trabajo en una empresa de pizarra y empezaban una nueva vida en Pombriego tras invertir buena parte de sus ahorros en la reforma de la casa, cuando el fuego se lo ha quitado todo.