El Ayuntamiento propone terrenos comunales en Iglesia de Campo tras el rechazo de Cortiguera
Toral se ofrece como alternativa para abrir el primer aeródromo del Bierzo
Calamocos y Narayola son otras opciones para instalar la pista de ultraligeros

Terrenos de Iglesia de Campo donde se estudia la posible ubicación de un aeródromo para el Bierzo
La localidad de Iglesia de Campo, en el municipio de Toral de los Vados y cercana a Cacabelos, podría albergar el primer aeródromo del Bierzo después de que la pedanía de Cortiguera rechazara la propuesta de su promotor, el empresario Luciano Rodríguez, para acondicionar una pista de ultraligeros. El promotor, dueño del karting de Cabañas Raras, también cuenta con otras dos ofertas para instalar la pista y los hangares en terrenos de la pedanía de Narayola (Camponaraya), y en suelo particular de Calamocos (Castropodame). Rodríguez ya ha visitado los terrenos de Iglesia de Campo, próximos al Castro de la Ventosa y considera que es la opción que más posibilidades tienen por su situación estratégica y las facilidades que tendrían los pilotos en el momento de realizar las maniobras de aproximación y de despegue. «Hay suficiente espacio para una pista de 600 metros y ningún obstáculo cerca», afirmó ayer. El promotor valora la cercanía de Villafranca y de Cacabelos como un punto a favor. El empresario está a la espera de que la pedanía de Iglesia de Campo se pronuncie después de recibir la propuesta del Ayuntamiento de Villadecanes-Toral, pero confía en que no suceda lo mismo que en Cortiguera, donde el concejo público decidió dedicar los terrenos donde Rodríguez pretendía acondicionar el aeródromo, situados a dos kilómetros del pueblo, a la construcción de viviendas sociales, tal y como proponía la alcaldesa. Rodríguez, aficionado al vuelo en ultraligeros con motor, asegura que también ha recibido ofertas de la pedanía de Narayola y de la asociación de propietarios de Calamocos, interesados en contar con el pequeño aeródromo que pretende construir. Luciano Rodríguez necesitaría unos 20.000 metros cuadrados de suelo para acondicionar la pista, que en principio no necesitaría asfaltarse, y construir hangares. El empresario estima que sería necesaria una inversión de en torno a un cuarto de millón de euros para poner en marcha el proyecto. La pista estaría homologada para el aterrizaje de ultraligeros con motor e incluso avionetas Cesna o Víper para tres o cuatro pasajeros. Con anterioridad, otros promotores estudiaron instalar una pista en Noceda.