Muñoz destaca que estos casos es muy difícil detectarlos por la complejidad de la juventud
En Ponferrada se han presentado dos denuncias por ciberacoso
El inspector jefe de la policía declara que hay «bastantes casos de booling en el Bierzo»
ponferrada
El Facebook o el Tuenti son las redes sociales más conocidas de Internet y para muchos jóvenes se han convertido en un verdadero trauma. El inspector jefe de la Policía, Manuel Muñoz, declaró que desde Ponferrada ya se han presentado en los últimos meses ante la Agencia de Protección de Datos dos denuncias por lo que se denomina ciberacoso. El policía explicó que también se ha cursado la correspondiente denuncia en la comisaría y que han sido dos centros los que han dado a conocer a los agentes que alguno de sus alumnos está siendo víctima de algún tipo de acoso a través de Internet.
Colgar fotografías y distorsionarlas para después mofarse de ellas son algunos de las situaciones más habituales, según Muñoz. Las redes sociales de Internet tienen una gran capacidad para difundir y hacer llegar estas imágenes de la víctima a un gran número de personas.
El problema, según el inspector jefe de la Policía, es que en muchos casos a los padres y a los profesores les cuesta distinguir que un joven está siendo víctima de sus propios compañeros o amigos. Uno de los síntomas, según Muñoz, es que los estudiantes se vuelven «más reservados», aunque la complejidad de la juventud y la adolescencia también dificulta la detección de algunos casos.
Rebeldía juvenil
«En algunas ocasiones se puede confundir con rebeldía juvenil, pero pérdida de peso, depresión o aislamiento son algunos de los síntomas», explicó Manuel Muñoz, que aunque no concretó cifras, sí que indicó «que en el Bierzo hay bastantes casos de booling por Internet ya que las imágenes de los jóvenes se convierten en objeto de escarnio».
Las redes sociales en Internet se han convertido en un vehículo para el ciberacoso y el booling y, por este motivo, los ministerios de Interior y Educación las han incluido en el Plan director para la convivencia y la seguridad en los centros escolares, que los policías realizan por los institutos. A través de charlas y conferencias, los agentes de la Policía Nacional explican e informan a todas las partes implicadas en el proceso educativo, los padres, los profesores y los propios alumnos, como posible objeto del acoso o para que pueda detectar si un compañero suyo está siendo víctima de él.