EL RESPLANDOR | FERMÍN LÓPEZ COSTERO
Propuesta denegada
LO PREDIJE hace unas pocas semanas, a través de esta columna. Y bien que siento haber acertado. Me refiero a la propuesta presentada por el PSOE en las Cortes de Castilla y León para crear una ruta turística relacionada con la retirada del ejército británico durante la Guerra de la Independencia. (Ya saben: la retirada de Moore, la presencia de Napoleón en Astorga, la Batalla de Cacabelos y la muerte del general Colbert, así como la astuta reconquista de Villafranca por el general Mendizábal, entre otros episodios).
Pero, tal y como imaginaba, la mayoría del PP en las cortes autonómicas decidió rechazar la propuesta de los socialistas. Manifestaron que la Junta de Castilla y León no considera necesario buscar nuevos proyectos turísticos. Y se quedaron tan anchos. ¡Con la necesidad que tiene esta artificial y paupérrima comunidad de nuevas expectativas de desarrollo! Y eso que, hoy en día, todo lo relacionado con las campañas napoleónicas supone, a nivel turístico y cultural, un gran aliciente que, debidamente organizado, como sucede en otros países, puede convertirse en un recurso turístico y en una fuente de ingresos.
¿Qué pensarán ahora todas las personas que estos años se venían quejando de que no se recrease la Batalla de Cacabelos? ¿Con qué ánimo se lo tomarán en Villafranca, ahora que habían comenzado a divulgar y a conmemorar episodios de gran importancia sucedidos en esta villa durante la Guerra de la Independencia? De haber prosperado la propuesta para confeccionar y poner en marcha este itinerario cultural, la Junta habría tenido que invertir dinero y otros recursos en varias poblaciones de nuestra provincia (Sahagún, Astorga, Bembibre, Cacabelos, Villafranca), para recrear hechos y batallas, programar conferencias y todo lo demás; pero nuestros gobernantes autonómicos han dejado claro que no están dispuestos a ello.
Paciencia, pues. Y resignación. Porque contra esto nadie va a protestar. Unos, porque quienes han rechazado el proyecto son sus propios correligionarios, y, aunque les disguste, se tragarán el sapo; y otros, porque, tal y como les sucedía a las tropas españolas que lucharon contra Napoleón, constituyen un ejército mal armado y desorganizado. Además, estos son días de fervor turístico, de túnicas, cucuruchos y lazos, pero de lazos de los que aprietan y ahogan, no de los que unen y hermanan. Son días de procesiones, de las que transitan por fuera, por las calles, y de las que van por dentro.