| Reportaje | Jesús Rodríguez le daría a... |
Para Laporta, merengue y para Melanie y Antonio, calamares
Un solomillo con setas, manzana reineta y reducción de mencía será el plato fuerte de los Micrófonos de Oro de este año, preparado de nuevo por el restaurante ponferradino Azul Montearenas

ponferrada
Entremeses a base de cecina, lacón con pimientos y quesos de Valdeón y Veigadarte. Acelgas de rape y gambas. Solomillo al horno con setas, manzana reineta y reducción de mencía. Y el postre, tocinillo y flan con canela y garrapiñadas. Cepas Viejas y el albariño Lusco, los vinos.
Este será el suculento menú que degustarán los 1.200 invitados a la gala de los Micrófonos de Oro. Jesús Rodríguez, del Restaurante Azul Montearenas, volverá a ser el artífice del menú y, aunque apunta que la crisis ha influido en la gala de este año, «todo se soluciona con una alegría exultante», aunque controlando los gastos. «La calidad del menú no ha variado, pero sí que hemos recurrido a algún que otro ingenio en cuestión de organización para ahorrar algunos costes», declara Rodríguez, que añade, que por este motivo, en la gala de este año «se ha tenido que trabajar más», pero que, sobre todo, todos los que de alguna manera colaboran con la cita «han arrimado el hombro», incluidos los proveedores.
«Hay que seguir a pesar de la crisis, porque éste es un evento muy importante para Ponferrada, no podemos perderlo, ha habido que abaratar costes, pero ofrece mucha promoción para la ciudad», explicó el responsable del Azul Montearenas.
Menús paralelos
Eso sí, Jesús Rodríguez tiene muy claro que serviría, por ejemplo, a los portavoces del PSOE y el PP en el Congreso, a la pareja hispanoamericana de Banderas y Griffith y al presidente del Fútbol Club Barcelona.
Tal como van los últimos acontecimientos deportivos, Rodríguez ofrecería a Laporta en su particular menú un buen merengue, para que después del 2-6, el barcelonista «se coma otro». A los actores Melanie Griffith y a Antonio Banderas, unos calamares, algo sencillo, rico, apetecible en cualquier momento y sobre todo, lejos de la cultura del fast-food. Pero, lo más suculento de todo, es lo que deberían comerse José Antonio Alonso y Soraya Sáenz de Santamaría. Para el socialista y la popular, algo afrodisiaco, a ver si mejoran así las cuestiones de la política española.