Reportaje | a. calvo
El espíritu de Giselle
El Ballet de Moscú presenta hoy en el Bergidum la obra romántica
Giselle es una campesina que se enamora del príncipe Albrecht, aunque ella no sabe que es el heredero del trono. Su débil corazón se rompe por el amor y muere. Entonces se convierte en una de las willy, hadas vírgenes que hacen bailar hasta la muerte a los hombres que las traicionaron en vida.
Este es el argumento principal de la obra romántica que esta noche representará en el Teatro Bergidum el Ballet de Moscú. Los dos solistas serán los bailarines españoles Alicia Amatriain e Iván Gil. La bailarina aseguró estar emocionada porque Ponferrada y San Sebastián serán sus actuaciones más emotivas, ya que en ambas ciudades vive parte de su familia.
El director de la compañía. Timur Fayziev, explicó que había fundado el Ballet de Moscú tras la caída de la Perestroika y que actualmente realizan una media de 80 actuaciones al año.
Reivindicación y dificultad. Mientras Amatriain ensalzó la complejidad técnica de su personaje, Iván Gil convirtió su apelación en una reivindicación para el ballet en España, asegurando que la mayoría de los bailarines españoles tienen que emigrar a pesar de su calidad. «Es una vergüenza que tengamos que actuar en España con la compañía del Ballet de Moscú», aseveró el bailarín catalán.
Fayziev declaró estar enamorado de la bailarina vasca porque «ha mostrado durante los ensayos lo que yo sentía» y calificó el espectáculo de «maravilloso», a pesar del poco tiempo que han tenido para ensayar con la compañía los dos solistas.
La concejala Susana Téllez recordó que la actuación del Ballet de Moscú en el Bergidum está incluida dentro de Música en noviembre y que está patrocinada por la Fundación Pedro Álvarez Ossorio.