Diario de León

Análisis | B. S. Olandía

Puro cambio, pura filosofía

Óscar López protagonizó un acto de márketing puro arropado por su familia y parte de su partido

Óscar López junto a su mujer bajando del mirador de Riaza (Segovia).

Óscar López junto a su mujer bajando del mirador de Riaza (Segovia).

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Nadie puede negar que lo de ayer fue llamativo, original y diferente. Citar a la prensa a las siete de la mañana ya tiene su mérito, pero conseguir que acudan al acto en cuestión es algo digno de reconocimiento. Óscar López descubrió su gran secreto, el que llevó a una comitiva de una docena de periodistas hasta Riaza, el pueblo donde López pasó su infancia y al que regresa de forma periódica, «un lugar al que le tengo fe», aseguró a los presentes.

Con la tregua amable que concedió la lluvia en los instantes de la rueda de prensa, López se encaramó al mirador de Hontanares, allí donde reposan las cenizas de su abuelo, y donde algún día, según su propio deseo, lo harán las suyas. Con lo que debería haber sido un amanecer de fondo, tapizado a esas horas por las nubes, López descubrió su secreto, el de un lema que a buen seguro guiará su candidatura a la Junta de Castilla y León. «Puro cambio», rezaba su camiseta, de un rojo intenso, mientras relataba la filosofía de un cambio que, de momento, no es más que palabra e idea.

Arropado por su mujer, su padre, y un buen número de miembros del Partido Socialista de Castilla y León, López se marcó como objetivo cambiar de nuevo el rumbo, Leitmotiv que ya resonara en las elecciones generales de 1982 con el «Por el cambio» de Felipe González.

Ahora el movimiento lleva al partido a pie de calle, o al menos esa es su intención: empaparse de los problemas de los ciudadanos, esos que hablan de pocas oportunidades, jóvenes que se buscan las habichuelas en otro sitio o servicios sociales que no llegan a quienes más lo necesitan.

Pero faltó algo, se echó de menos un golpe de efecto, un anuncio que llevarse a la boca a esas horas. Debe ser que la nueva filosofía de Óscar López deberá calar primero en los periodistas. No hubo gran evento, sino una cita coqueta en un marco incomparable, con cierto frescor mañanero. Tampoco hubo titular, hubo que conformarse con la medio confirmación de lo que todos ya manejan, eso de que el «Horizonte 2011» del socialista pasa por ocupar el despacho de la plaza de Castilla y León en Valladolid.

Pero no hay que ser injustos. Óscar López le puso ganas en el monte, casi llega al desparpajo al mostrar su camiseta y, eso sí lo hizo bien, supo sacar provecho del posado tipo americano, con familia incluida.

tracking