Pajín insiste en que Zapatero cerrará Garoña y Sebastián habla de negociar
El PSOE recuerda que la clausura de las centrales nucleares cuando cumplan su vida útil está en su programa, aunque el ministro de Industria tiende la mano al PP
Imagen del corazón de la central nuclear de Garoña en Burgos.
La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, afirmó ayer la voluntad de su partido a «hablar de todo» con el PP para lograr un pacto sobre energía, si bien precisó que el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no ha variado su postura sobre el cierre de la central de Garoña.
Pajín, en la rueda de prensa posterior a la reunión de la Ejecutiva del PSOE, aseguró que la posición del partido de cerrar Garoña (Burgos) en el 2013 no ha variado, después de que el líder del PP, Mariano Rajoy, pidiera que se revisara esta decisión para avanzar en la negociación sobre el acuerdo energético.
Según Pajín, la opinión de Zapatero sobre Garoña y sobre el cierre de las nucleares cuando cumplan su vida útil es «conocida» y está en el programa electoral del PSOE.
«A partir de ahí, lo que decimos es que estaremos dispuestos a hablar de todo lo que haga falta con el PP. Cuando uno se sienta con un partido, tiene que estar dispuesto a hablar de todo, aunque se conozca cuál es nuestra posición a priori», explicó.
La secretaria de Organización señaló que la cuestión de la central burgalesa no se ha abordado en la reunión de la Ejecutiva socialista, ni se ha manifestado «inquietud» por la posibilidad de reabrir el debate sobre la apuesta o no por la energía nuclear.
«Zapatero no ha hecho ningún tipo de consideración que pudiera entenderse que cambiaba de posición en absoluto», reiteró Pajín. La dirigente socialista no comentó las palabras del ministro de Industria, Miguel Sebastián, en las que dejó la puerta abierta a negociar el futuro de Garoña.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró por su parte el pasado viernes que «todas las partes tienen que asumir alguna renuncia, todos los pactos son así, un pacto es acordar, pero no es imponer».
El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, insistió ayer en que «no hay líneas rojas» en la negociación abierta con el PP para alcanzar un Pacto de Estado de Energía, tampoco en lo relativo a energía nuclear ni al futuro de la central de Santa María de Garoña (Burgos).
En declaraciones a la prensa, tras inaugurar la jornada conmemorativa del 30 aniversario del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el titular de Industria afirmó que todavía no se ha sentado a hablar, por lo que consideró prematuro pronunciarse sobre la negociación.
Preguntado sobre la intención expresada desde las filas populares de prolongar la vida de Garoña, Sebastián aclaró que no ha recibido ninguna petición del PP relativa a la continuidad de esta planta. «Vamos a esperar a reunirnos esta semana con el señor Montoro y vamos a empezar a hablar del mix energético y de todos los temas que han aceptado negociar», dijo.
En su intervención en la jornada, Sebastián calificó de «gran acierto» la creación del CSN, que ha sabido hacer frente a los retos que le han ido surgiendo «de forma óptima», tales como la ampliación de las áreas de utilización de la energía nuclear (industria, ciencia, medicina, etcétera) y el refuerzo del control para evitar su uso indebido.
Una labor que ha sido valorada por la Agencia Internacional de la Energía Atómica, subrayó. El ministro también aludió a la aprobación del nuevo estatuto para el Consejo (en el que se creará un consejo asesor). Además, en referencia al diseño del pacto energético, recordó el acuerdo alcanzado con el PP y con el resto de los grupos.