Los indicios del incendio de Agallas apuntan a que el autor fue la víctima
El hijo del fallecido, que trabaja en extinción de incendios, afirma que esa noche se encontraba cenando con su padre hasta que le llamaron para sofocar el fuego

Momento en el que el cadáver carbonizado del hombre era recogido al día siguiente del fuego.
La Policía Científica está analizando posibles indicios que demostrarían que el hombre carbonizado en el incendio forestal de la localidad salmantina de Agallas fue el autor del fuego.
Aunque aún no ha concluido la investigación, el subdelegado del Gobierno en Salamanca, Jesús Málaga, confirmó ayer a EFE que, «tras la autopsia del cadáver, la Policía Científica tiene indicios» que podrían concluir en que el hombre fallecido fue el autor del fuego.
El hombre carbonizado es un vecino de Agallas de 83 años, que fue hallado muerto al día siguiente del incendio, el pasado 28 de agosto, a unos 20 metros del lugar donde comenzó el fuego, que calcinó un total de 16,5 hectáreas de monte bajo.
El hijo del fallecido, que trabaja en una cuadrilla de extinción de incendios del municipio de Agallas, comunicó al alcalde de Agallas, tras la aparición del cadáver, que «dejó a su padre cenando, la noche que se declaró el fuego, ya que se tuvo que marchar a sofocar las llamas», según relató a EFE el propio regidor del pueblo, Santos Corchete.
Sin embargo, esta versión no ofrece demasiada credibilidad, según fuentes cercanas a la investigación, ya que el casco urbano de Agallas está a más de tres kilómetros del paraje incendiado, motivo por el que sería casi imposible que una persona saliera de su casa y se quemara a escasos metros del epicentro del incendio, más aún cuando el paraje quemado es muy abrupto y de difícil acceso.
Una de las posibles pruebas incriminatorias, según fuentes cercanas al caso, sería una caja de cerillas que podría haberse encontrado en el hombre carbonizado.
Aún así, el subdelegado del Gobierno en Salamanca entiende que «hay que esperar a que finalice toda la investigación que está desarrollando la Policía Científica», para ver si, definitivamente, los indicios que existen demuestran o no que el hombre muerto fue el autor del fuego.
El término municipal de Agallas ha sido pasto de las llamas en numerosas ocasiones durante los últimos quince años, debido a incendios forestales intencionados.
De hecho, los servicios de extinción de incendios de la Junta de Castilla y León practican cada verano una vigilancia especial en esta zona limítrofe con el norte de Cáceres.
El 13 de agosto de 2003, un incendio forestal intencionado llegó a arrasar casi 5.000 hectáreas en el término de Agallas, e incluso pasó hacia la provincia de Cáceres.
Ruiz espera que se aplique «con contundencia» el Código Penal a las personas que provocan incendios forestales provocando desastres ecológicos que afectan a la comunidad.