COAG y UPA reclaman a la Junta el pago del segundo plazo de la PAC
Piden al Gobierno que haga la transferencia pendiente antes de diciembre
Una máquina trabajando en la campaña del pasado verano.
La Alianza por la Unidad del Campo, que conforman las organizaciones agrarias UPA y COAG, solicita a la Junta de Castilla y León que el uno de diciembre efectúe el pago pendiente de la Política Agraria Común, correspondiente a 2010, según Ical.
Los agricultores y ganaderos deben percibir aún el 50% de los derechos de pago único, y ayudas como las primas a proteaginosas, al sector lácteo, ovino de carne, a la rotación de cultivos o indemnizaciones para zonas desfavorecidas y de montaña.
Las dos organizaciones recordaron en un comunicado que gracias a sus gestiones el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino se aprobó el anticipo de los pagos directos, y los productores percibieron en octubre el 50% de las ayudas directas correspondientes al régimen de pago único de la presente campaña. Ahora por lo tanto queda por cobrar el 50% restante, que desde el 1 de diciembre los gobiernos autonómicos pueden empezar a abonar.
En Castilla y León el pasado mes de octubre un total de 88.800 agricultores y ganaderos percibieron el primer adelanto de la PAC, de ellos 10.250 de Ávila, 11.623 de Burgos, 11.281 de León, 7.370 de Palencia, 11.177 de Salamanca, 8.926 de Segovia, 5.124 de Soria, 10.293 de Valladolid y 12.831 de Zamora.
Además del saldo correspondiente al otro 50% restante de los derechos de pago único, se deben percibir los importes de los sectores que en 2009 estaban acoplados y que se integran con carácter definitivo en el pago único 2010.
También están pendientes algunos abonos que permanecen vinculados, en concreto, la prima a las proteaginosas, las ayudas del artículo 68 correspondiente al programa de rotación de cultivos en las comarcas con rendimientos inferiores o iguales a dos toneladas por hectárea, las ayudas al sector lácteo, las ayudas específicas al ovino de carne, además de las indemnizaciones relativas a las zonas desfavorecidas y zonas de montaña. COAG y UPA consideraron fundamental que la Junta de Castilla y León no se demore «ni un solo día» en el pago de estas ayudas, teniendo en cuenta la difícil situación que están atravesando las explotaciones familiares agrarias de la Comunidad. «Los bajos precios percibidos por los productos, sumado a los altos costes de producción, están provocando que los agricultores y ganaderos estén en una situación muy complicada y en muchos casos límite, al no disponer de tesorería para afrontar sus gastos en la explotación», concluyeron.