Un gran aplauso respalda el consensode la Ley contra la Violencia de Género
El Parlamenteo autonómico aprueba la norma «de todos» para evitar muertes y maltratos
La Cortes aprobaron por unanimidad la Ley autonómica contra la Violencia de Género.
Las Cortes de Castilla y León aprobaron hace unos días por unanimidad de 78 votos y con un sonoro aplauso, tanto de los procuradores, miembros del Gobierno y representantes de asociaciones y ayuntamientos, puestos en pie en el hemiciclo, la Ley autonómica contra la Violencia de Género, que se convierte desde ahora en la normativa «de todos» para evitar y erradicar las muertes por agresiones o maltrato.
El consejero de Familia e Igualdad de Oportunidades, César Antón, y las ponentes de la ley, Ángeles Ármisen (PP) y Natalia López-Molina (PSOE), destacaron la importancia de esta normativa e insistieron en trasmitir mensajes de unidad a la sociedad para erradicar la violencia de género, que se ratificó un día antes de la celebración del Día Mundial contra la Violencia de Género.
Antón advirtió, no obstante, que ninguna ley puede cambiar en «poco tiempo» unos comportamientos que a veces están arraigados en la sociedad, pero defendió que se aprueba un modelo para avanzar hacia una sociedad que pueda «vivir sin violencia». «La ley será histórica cuando se pueda vivir sin violencia y no haya la estadística de muertes», afirmó Ármisen, quien inició su intervención con un emotivo recordatorio a las cuatro mujeres que han fallecido este año en Castilla y León a manos de sus parejas.
«Hay que hablar de lo que nos une y trasmitir un mensaje de unidad a las víctimas», defendió la socialista Natalia López-Molina, quien anunció el voto favorable por responsabilidad, pese a reconocer que su grupo propugnaba una ley «más ambiciosa», por lo que, pese a la existencia de acuerdos en algunos artículos, mantuvo un buen número de enmiendas, de las que luego retiró cuatro. «Del insuficiente (cuando la ley se presentó en las Cortes), se ha llegado al aprobado, y si el PSOE hubiera gobernado, se habría llegado al sobresaliente», resumió.
Por su parte, Ármisen destacó la «unidad y lealtad» en la tramitación y aseguró que han «escuchado» e incorporado las principales reivindicaciones de la oposición socialista y de las asociaciones de mujeres, motivo por el que afirmó que las Cortes aprueban la ley de «la sociedad de Castilla y León para con sus víctimas», así como para evitar más muertes por violencia de género.
López-Molina insistió en poner en valor lo conseguido con el acuerdo y sólo expresó una crítica: que la ley no incorpore una memoria económica. Así, enumeró la creación del servicio de urgencias social abierto las 24 horas y todos los días del año y los servicios de atención especializada en las nueve provincias así como que la situación de una víctima, los recursos y servicios a los que puede tener acceso figuren en un único expediente.
En el debate de las enmiendas vivas, muchas de ellas «recogidas de otra manera o con otros conceptos», en palabras de Ármisen, se evidenció modelos distintos sobre las ayudas a las que pueden acogerse las víctimas de violencia de género. La socialista defendió que haya un cupo de viviendas para ellas, mientras que la popular apoyó el trato preferente a la hora de acudir a esas líneas, como recoge la ley.
Por su parte, el consejero de Familia e Igualdad de Oportunidades, César Antón, en la presentación inicial del proyecto, agradeció la «sensibilidad» con la que se ha tratado la violencia de género por parte de los ponentes de la ley en las Cortes y por las asociaciones que han colaborado en la elaboración de la iniciativa. Desde el principio general de que la violencia es la «manifestación más grave de la desigualdad», Antón desgranó aspectos a los que se ha dado máximo rango legal.