El PP pide al PSOE regional que se rebele contra las directrices en Garoña
Rodríguez Porres: «No entendemos por qué no se puede cerrar ninguna central y sin embargo ésta sí»
Ángeles Raúl, Fernández Carriedo y Sánz Vitorio.
Las Cortes de Castilla y León reclamaron al Gobierno central, con los votos de la mayoría del PP y Grupo Mixto y en contra de los socialistas, que reconsidere el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña en julio de 2013, como ya ha pedido el presidente de la Junta en una carta al Ejecutivo, y con la petición del popular Fernando Rodríguez Porres a los socialistas de que «se rebelen contra las directrices ideológicas del PSOE y se pongan al lado de los trabajadores».
Entre los argumentos, el popular defendió que los agentes económicos y sociales apoyan la energía nuclear, apeló al acuerdo de las Cortes que vinculó la vida de la central al informe del Consejo de Seguridad Nuclear y describió los últimos hechos como la llegada a la secretaría de Estado de la Energía de una persona que realizó un informe de parte para la empresa Nuclenor.
La proposición no de ley se presentó en enero ante un cambio del escenario sobre la energía nuclear, argumentó el procurador Fernando Rodríguez Porres, quien mantuvo que la posición de las Cortes sobre Garoña se debe reafirmar, más tras la aprobación de la enmienda a la ley de Economía Sostenible que alarga la vida de las nucleares a partir de 40 años.
«Eliminada la barrera de los 40 años de vida útil de las centrales, queremos ver que hay de diferente sobre la planta de Garoña», afirmó Rodríguez Porres, quien preguntó al PSOE si hay «alguna razón» para insistir, después de esa enmienda, en el cierre de la central y prescindir de mil empleos. «Expliquen por qué todas no se pueden cerrar y Garoña sí», apostilló.
En nombre del Grupo Socialista, José Miguel Sánchez-Estévez manifestó que la interpretación de la enmienda por parte del PP no es ajustada y defendió que no difiere del texto y mantiene el compromiso del Gobierno.