La absorción de la filial de renovables en Iberdrola diluye la presencia de ACS
Iberdrola anuncia que absorberá su filial de energías renovables, de la que sacó a Bolsa un 20% en diciembre de 2007, cuando la tormenta financiera ya era una realidad, pero la crisis de la economía real aún no se percibía en el horizonte. La operación diluirá la participación de ACS en la eléctrica, que pasará del 20% a un poco más del 19%.
La compañía que preside Florentino Pérez no ceja en su pugna por ampliar cuota, y asegura que persigue alcanzar el control, pese a la frontal oposición de los gestores y administradores de la eléctrica. En todo caso, la fusión con Renovables elevará el valor de la compañía y la hará más cara para un potencial comprador. Los títulos de Iberdrola y de Iberdrola Renovables fueron suspendidos de negociación en el parqué cuando el primero cotizaba a 5,99 euros, con una ganancia diaria del 0,37%, y el segundo se mantenía en 2,73 euros tras registrar un avance del 1,07%.
La eléctrica comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores su propuesta de fusionarse con la filial de energía verde y ofreció a cambio a los accionistas el canje de cada uno de sus títulos por 0,4989 de la empresa matriz.
La relación supone un importe de 2.978 euros por título, e implica una prima del 8,8% respecto a la última cotización de Renovables, y del 16,7% respecto a la media de los últimos seis meses.
La decisión la adoptarán las respectivas juntas de accionistas. La compañía matriz, dueña del 80% de Renovables, ha dado a conocer que votará a favor de la distribución de un dividendo equivalente a 1,19 euros por acción con carácter previo a la opción de canje. En este caso, la relación será de 0,2993 acciones de la eléctrica por cada título de Renovables.
En caso de que los órganos de administración de las dos compañías alcancen un acuerdo sobre el proyecto común de fusión, se procederá a una nueva emisión de acciones de Iberdrola.