Herrera cumple hoy una década al frente de la Junta de Castilla y León
El diálogo social, el impulso económico y el apoyo a la familia, ejes de su política

Juan Vicente Herrera, protagonista político en los últimos diez años en la Junta de Castilla y León.
Juan Vicente Herrera (Burgos, 1956) cumple hoy diez años como presidente de la Junta de Castilla y León y aspira a la reelección para un tercer mandato en las urnas en mayo de 2011. En esta década sus señas y los pilares de la acción política han sido los mismos con los que llegó a la jefatura del Gobierno regional, en sustitución de Juan José Lucas, en marzo de 2001: diálogo social, apoyo a la familia, integración del sistema financiero y políticas de población, que, por primera vez, y de su mano, se reconoce el problema demográfico y convierte en estratégico para la administración de la Comunidad, indica Ical.
El procurador por Burgos y portavoz del Grupo Popular en las Cortes regionales, que se convirtió en presidente de la Junta, sorprendió en su primer discurso de investidura con dos ejes nuevos para el Gobierno del PP en la Comunidad Autónoma: la despoblación, con lo que reconocía un problema que hasta entonces se había negado, y la necesidad de fortalecer el sistema financiero, ya entonces habló de una integración de las cajas. Estas constantes se han mantenido estos años, junto a las políticas de apoyo a la familia, que en julio de 2003, cuando compuso su primer Ejecutivo, tras su primera victoria en las urnas, elevó a rango de Consejería.
Sin embargo, está pendiente el modelo de ordenación territorial, comprometido en su debate de investidura de junio de 2007, que se presenta ahora como una de las prioridades para la nueva etapa, junto a la recuperación de la economía y el empleo, marcado por la mayor tasa de paro. Defensor apasionado del Estado de las Autonomías, entiende que el autonomismo útil es una seña y la esencia de la propia configuración de las comunidades, como Castilla y León, y un modelo de éxito en la trayectoria de la España democrática, que repite en cada intervención pública. Poco amante de los focos y de la política mediática, concibe la política como un servicio público (en él casi como una concepción religiosa), desde la cercanía y el paisanaje, uno de los calificativos más frecuentes de su diccionario. Desde el inicio del mandato, regularizó la respuesta en las Cortes a las preguntas de la oposición. En marzo de 2001, presentó un contrato con la mirada en 2011, que algunos interpretaron como el tiempo que estaría en la Presidencia.
Desde el pasado mes de febrero, es el candidato del PP para una tercera reelección. De renovar mandato, se convertirá en el presidente de Castilla y León con más años en el cargo, tras su antecesor y amigo Juan José Lucas.
Uno de los caballos de batalla entre gobierno y oposición socialista, Junta y grupos de las Cortes acordaron una Estrategia de la Población, después de escuchar aportaciones de expertos, colectivos e instituciones. En su investidura de 2007, Herrera invitó a los grupos a revisar las medidas trazadas, después de reconocer la existencia de «claroscuros» porque, con un crecimiento de la población en los ocho primeros años de este siglo, están por debajo de la media nacional e incluso un descenso en los dos últimos. Así se fraguó la Agenda de la Población, que presentó en las Cortes hace ahora un año, con la mirada en las familias.