Fallece un leonés tras estrellarse un helicóptero en Burgos
También murió el piloto en un vueloque hacía trabajos para Red Eléctrica

Operación de rescate de los cuerpos de los fallecidos en el accidente de helicóptero.
El piloto de un helicóptero, de 49 años y residente Murcia, y un especialista de una empresa que hacía trabajos de mantenimiento para Red Eléctrica Española, vecino de una pedanía de Burgos pero nacido en León, murieron ayer en un accidente del aparato en el que viajaban en el burgalés Valle de Mena. Poco antes de las 10:00 horas el helicóptero ha chocado contra una roca saliente en la ladera de un monte, se ha incendiado y ha quedado totalmente destruido, explicaron a Efe fuentes de la investigación.
El piloto Salvador Sánchez Túnez y el técnico de Red Eléctrica R.C.M. perdieron la vida cuando el helicóptero en el que se desplazaban se precipitó al suelo en una zona escarpada y de difícil acceso del Puerto de Angulo, ha manifestado a Efe la subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio.
La empresa «Inaer», propietaria del aparato, ha achacado el accidente a la «meteorología adversa y la baja visibilidad» debida a la densa niebla, aunque habrá que esperar a las conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes que ya ha enviado a la zona un equipo para analizar los restos del helicóptero modelo Bell 407, matrícula EC-IMZ.
Al parecer, Red Eléctrica Española había alquilado el helicóptero a Inaer Helicópteros S.A., con sede en Muchamiel (Alicante), para acometer labores de reconocimiento de las líneas eléctricas, han explicado a Efe fuentes de la Delegación del Gobierno en Castilla y León.
Debido a lo escarpado del terreno y a la niebla que había en la zona, uno de los fallecidos pudo ser rescatado por un helicóptero, mientras que el otro se tuvo que recuperar por vía terrestre.
El piloto estaba casado y tenía tres hijos, trabajaba en Inaer desde 2007 y contaba con más de 1.500 horas de vuelo en este tipo de servicios. La otra víctima, aunque natural de León, residía en la pedanía burgalesa de Vivanco, también estaba casado y tenía dos hijos.
Con estas dos muertes, asciende a diez el número de víctimas mortales contabilizadas en lo que va de año en accidentes de aeronaves de tipo civil. El suceso con más víctimas mortales tuvo lugar el pasado 19 de marzo, cuando seis miembros de una brigada antiincendios del Gobierno de Aragón murieron en Teruel, al estrellarse el helicóptero en el que viajaban para apagar un incendio en la localidad de Villel. Sólo sobrevivió un ocupante del aparato, un bombero forestal, compañero de las víctimas. También a principios de abril, un autogiro, con dos personas en su interior, se precipitó sobre una finca privada localizada cerca de la población gaditana de Medina Sidonia.