Padre Ángel: «Sólo un acto de locura puede estar detrás de esta tragedia»

El padre Ángel y Milagros Marcos a la salida.
El padre Ángel, presidente nacional de la ONG Mensajeros de la Paz, aseguró ayer en Valladolid que «sólo un acto de locura puede estar detrás de una tragedia así» y señaló que «ninguna persona normal sería capaz» de asesinar a los tres niños del centro de acogida y atención a discapacitados en la localidad vallisoletana de Boecillo, gestionado por la organización no gubernamental bajo la tutela de la Junta de Castilla y León.
Según apuntó el padre Ángel, el juez decretó el secreto de sumario en torno al caso, y por el momento existen diversas hipótesis relacionadas con el suceso. «La muerte puede haber sido por asfixia o puede haber sido por golpes, no lo sabemos a ciencia cierta y por ahora todo son conjeturas», recalcó.
Hasta siete profesionales se encargaban actualmente de cuidar a los tres niños internos, en un centro que tiene capacidad hasta para seis pacientes. De los tres asesinados, con edades de 3, 9 y 13 años, el más pequeño se encontraba interno en el centro desde que nació, mientras que los otros dos llevaban siete y ocho años como residentes. Las instalaciones de Boecillo se encontraban a media mañana de ayer precintadas y acordonadas por la policía judicial, y se había pedido a las cuidadoras que se fueran a casa a intentar descansar, después de que un equipo de psicólogos de la Junta de Castilla y León hubiera intentado atemperar su estado anímico.
«Estas cuidadoras es como si fueran las madres de los niños, su alma ha sido golpeada con este suceso y ahora sólo podemos estar cerca de ellas para darles ánimos», recalcó el padre Ángel, que en momentos de «desolación» como éste, quiso transmitir un «mensaje de esperanza» y recordar que, pese a noticias tan trágicas como la de ayer, «hay gente que ofrece su propia vida a estos niños».
Tutelados por la Junta. Los tres niños fallecidos se encontraban bajo tutela de la Junta de la Comunidad, cuyas redes de servicios sociales protegen en la actualidad a 1.200 niños en Castilla y León. De ellos, 950 están tutelados por la Administración, y 490 se encuentran en centros especializados, mientras que el resto permanece en familias de acogida.
Las características particulares de los tres fallecidos obligaban a manterlos en el centro en cuestión que llevaba casi un año abierto en esta población vallisoletana, por lo que las instalaciones eran «totalmente nuevas y perfectamente adaptadas a la situación especial de los niños».
El padre Ángel agradeció públicamente la actuación «rápida y entregada» de la Junta de Castilla y León, y recalcó: «Estamos todos consternados, sin palabras. Ante casos así sólo podemos consolarnos. Vivimos en un mundo donde uno a veces puede cometer una locura, y lo único que podemos hacer es encomendarnos a Dios».
«La muerte de cualquier persona supone una gran pena pero ante la de tres niños uno se queda sin palabras y totalmente consternado, pero hay que ver lo positivo que han sido las numerosas llamadas recibidas» sentenció el padre Ángel, institución que cuenta con instalaciones en la provincia de León.