La CE propone premiar a los agricultores que ayuden a conservar el medio ambiente
El texto insta a que para calcular la ayuda se descuente el salario de los empleados.

Villanueva saluda al viceconsejero vasco, en Bruselas.
La Comisión Europea propondrá hoy que la futura Política Agrícola Común (PAC) elimine de manera progresiva los derechos históricos de cada estado miembro y premie a los agricultores que hagan esfuerzos por conservar el medio ambiente. El texto del ejecutivo comunitario incluye un techo máximo de 300.000 euros por explotación y propone que para calcular el tope de ayuda máxima se descuenten los salarios de los empleados declarados en el año anterior, así como impuestos y contribuciones sociales relativas al empleo, informa Ical.
El estado miembro recuperará este dinero y lo destinará a medidas de innovación dentro del marco de desarrollo rural. Con este techo, también llamado capping , la Comisión quiere evitar que las ayudas se dirijan a los más ricos, según ha podido conocer Ical de fuentes cercanas a la propuesta.
El texto propone también redistribuir las ayudas entre los estados miembros eliminando progresivamente el componente histórico del agricultor, de tal forma que en el año 2019 todos los derechos tengan el mismo valor. La Comisión pretende establecer un pago base uniforme por hectárea en toda la Unión Europea. Ello equipararía las hectáreas de secano y regadío y otorgaría el mismo valor a la hectárea en Francia que en Lituania. Esta medida suscita mucha polémica pues la diversidad de costes de producción de unas hectáreas y otras son muy dispares dentro de la Unión Europea.
El techo presupuestario asignado a cada estado miembro se complementará con una serie de ayudas como un pago adicional para las explotaciones en zonas con limitaciones naturales, un régimen simplificado para pequeños agricultores, un pago específico para el algodón y una prestación para los agricultores comprometidos con el medio ambiente y el clima.
La propuesta dedica un 30% por ciento de las ayudas directas al «componente verde», es decir, a aquellos productores que practiquen una agricultura responsable con el medio ambiente y el clima a través de técnicas como la diversificación de cultivos, el barbecho ecológico o el mantenimiento de la cubierta vegetal durante el invierno.
Este punto ha sido criticado por las organizaciones agrarias europeas y sus cooperativas. Desde el Copa-Cogeca señalan que el porcentaje «amenaza la competitividad y viabilidad económica de los agricultores» y se remiten a estudios de impacto elaborados por la propia Comisión Europea.