La Junta ha formalizado ya un tercio del endeudamiento autorizado en 2012
Hacienda realizó seis emisiones de deuda pública por 158 millones de euros.
La Junta ha eludido el cierre de los mercados para las comunidades autónomas y consiguió en este primer trimestre del año cerrar operaciones por un tercio del total del endeudamiento autorizado para el 2012, que asciende a 1.090 millones de euros, según informaron a la agencia Ical fuentes de la Consejería de Hacienda.
En concreto, el departamento que dirige Pilar del Olmo realizó seis emisiones de deuda pública por un valor de 158 millones de euros y firmó un préstamo por otros 200 millones con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), lo que supone que, al finalizar el primer trimestre del año, ya se cerraron operaciones por valor de 358 millones de euros, es decir, el 33 por ciento de los autorizados.
Esta cifra además supone que con los préstamos y emisiones ya firmados, Castilla y León puede hacer frente a los vencimientos de operaciones de este año, que ascenderán, según indicaron las mismas fuentes, a 223 millones de euros. Un ejemplo, según la Consejería, «de la solvencia de la Comunidad y la holgura con la que afronta sus pagos».
Después de dos meses de cierto respiro en las arcas autonómicas, con una situación de tesorería aceptable para la estado global del país, la Tesorería General de la Consejería de Hacienda formalizó todas estas operaciones de endeudamiento en el mes de marzo —la primera fue el 29 de febrero, pero se emitió el 3 de marzo— con tipos de interés que oscilan entre el 3,85 y el 4,50 por ciento, y con un plazo que amortización cada vez más reducido que en el mejor de los casos llega al 3,3 años, muy lejos de la vida media de los préstamos suscritos por la Junta que se sitúa en los 6,2 años.
La explicación es que en los últimos tiempos, los recelos de los mercados, especialmente hacia las autonomías, han provocado que los plazos de las operaciones sean cada vez más reducidos.
La deuda ya no es una lacra que vayan a heredar las generaciones futuras, sino que pasa poco tiempo hasta que la misma generación tenga que devolver el dinero.
La primera de las operaciones de deuda pública se formalizó con el Banesto el 29 de febrero y se emitió el 13 de marzo como una ampliación de la emisión de 2004 por valor de 38 millones de euros, con un plazo de amortización de 2,8 años y un tipo de interés del 3,85 por ciento. Fue el más bajo del conjunto de la emisiones. A partir de ahí, el tipo de interés superó el cuatro por ciento.
Así, la operación formalizada con Cajatres el 1 de marzo, que sumaba un total de 50 millones de euros, entre ampliaciones de emisiones ya existentes y una nueva se cerró en el 4,45 por ciento y un plazo de amortización mayor, de 3,3 años.
El 20 de marzo se cerraba la emisión de deuda nueva más importante hasta el momento, por un importe de 53 millones de euros, en la que participaron las principales entidades financieras españolas como el Banco Santander y el BBVA, y otras más pequeñas como el Barclays. La Junta ha tenido que pagar un 4,50 por ciento de tipo de interés y reducir el plazo de amortización hasta los 2,6 años. La última emisión de deuda se cerró el pasado martes: 17 millones.