Mateos respeta las protestas aunque dice que lo que hay es «sí o sí»
. Educación y universidades públicas colaboran para fomentar las vocaciones científicas y tecnológicas.
Juan José Mateos junto a los rectores de diversas universidades de la Comunidad.
El consejero de Educación, Juan José Mateos, mostró ayer su «respeto» por las manifestaciones de los sindicatos de la enseñanza en Castilla y León, aunque sostuvo que la situación económica «muy agobiante», obliga a poner en marcha restricciones económicas «sí o sí».
En declaraciones a los periodistas, Mateos argumentó que estas restricciones económicas intentan garantizar la sostenibilidad de la enseñanza pública.
«O lo mantenemos o se nos va a caer y no cabrá hablar de defensa alguna», argumentó el consejero, quien hizo un llamamiento a los sindicatos para «una vez que se les pase la rabia» y su «insatisfacción por la situación actual», «trabajar y colaborar para sacar adelante Castilla y León».
Mateos defendió que cuando se pase esta crisis «habrá que volver a invertir y hacerlo mejor que lo hemos hecho».
Mientras tanto, «no queda más remedio que apelar al esfuerzo y al trabajo» para defender la enseñanza pública, lo que a su juicio garantizan los 1.952 millones presupuestados para esta consejería en el 2012.
Son «muchos los sacrificios pero en Castilla y León no debe haber una merma de la calidad del sistema», resumió.
Colaboración
La Consejería de Educación y las universidades públicas de Castilla y León firmaron ayer un convenio de colaboración para desarrollar el certamen la FIRST® LEGO® League (FLL) que persigue fomentar las vocaciones científicas y tecnológicas entre los escolares de la Comunidad, tal y como señaló el consejero, Juan José Mateos.
Mateos fue el encargado de firmar un convenio de colaboración con los rectores de la Universidad de Burgos, Alfonso Murillo, el de Valladolid, Marcos Sacristán, así como el vicerrector de Estudiantes de Salamanca, José Manuel Gonzalo, y el de Planificación Estratégica de la de León, Miguel Pérez, para el desarrollo de este certamen, en el que las universidades se comprometen a ser socios del mismo para la organización de torneos y la Consejería se ocupará de difundir este programa en los centros escolares.
Se trata, en palabras del consejero, de «unir ciencia y tecnología desde la base» para fomentar estas vocaciones.