La Junta, «profundamente engañada y decepcionada» con el caso de Garoña
De Santiago califica de «frivolidad» y «capricho» la actitud de la empresa Nuclenor.

La central nuclear de Santa María de Garoña, que cerrará el próximo mes de julio.
La Junta de Castilla y León se siente «profundamente engañada y decepcionada» con la empresa propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña, después de que se haya iniciado la cuenta atrás para el cierre de la instalación porque Nuclenor ha dejado pasar los plazos legales para continuar con la explotación.
El Consejo de Seguridad Nuclear afirmó el martes, tras recibir la documentación requerida a Nuclenor, que la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) cesará su actividad el próximo 6 de julio del 2013, como acordó el anterior Gobierno socialista, lo que ha provocado el malestar en la Junta de Castilla y León que ha apoyado siempre su continuidad mientras tuviera informe favorable del CSN, según recordó ayer el consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez.
«Nos sentimos profundamente engañados y decepcionados después de que se la apoyó (Nuclenor) en los momentos más difíciles», declaró a los periodistas De Santiago-Juárez poco antes de inaugurar el IX Congreso de Juego de Castilla y León. El consejero portavoz arremetió contra la «frivolidad» y «capricho» en la posición de la empresa sobre la central, calificativos que la Junta utilizó para criticar la iniciativa de cierre del Gobierno del PSOE.
De Santiago-Juárez recordó que la Junta pidió al Gobierno una flexibilidad en los plazos después de que la empresa no diera por cerrado este asunto, pero reconoció que aunque habla de posibilidades no las explica, motivo por el que «la puerta se cierra cada día un poco más» para que Garoña siga operativa, como defiende el Gobierno de Mariano Rajoy y de Juan Vicente Herrera. «Ya estamos en el precipicio», añadió, ante el «momento irreversible que se acerca».
Los ecologistas
Por su parte, Ecologistas en Acción se congratula por el cierre «definitivo» y «ya inapelable» de la central nuclear, y entiende que después de que el CSN haya recibido la documentación tiene lugar «el último capítulo de un proceso rocambolesco que se salda con final feliz».
En un comunicado estiman que «todos estos trámites acaban con un rocambolesco proceso que ha dado lugar a numerosas especulaciones sobre el futuro de la central». Asimismo, recuerdan que el Gobierno, de acuerdo al programa electoral del Partido Popular, abogó por la continuidad de Garoña. Una orden Ministerial permitió a Nuclenor, empresa propietaria de la central, solicitar una prórroga de funcionamiento hasta el 2019. Pero el plazo de solicitud de prórroga venció el 6 de agosto y también lo hizo la fecha límite para presentar recurso administrativo, un mes después. Con el envío de la documentación al CSN, «queda ya fuera de toda duda que Nuclenor no buscará la prórroga», añaden.