Diario de León

Garoña anticipará el cierre a este mes para no pagar más impuesto en enero

Las enmiendas del Gobierno a la Ley de Sostenibilidad hacen inviable la planta.

Imagen de archivo de la central de Garoña.

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La empresa propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), Nuclenor, planifica adelantar el cierre definitivo de estas instalaciones a este mes de diciembre ante el nuevo impuesto que tendría que pagar por extraer el combustible gastado del reactor a partir del 1 de enero, según una de las enmiendas introducidas por el Partido Popular a la nueva Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética durante la Comisión de Industria celebrada en el Senado el pasado martes, según publicó ayer el Diario de Burgos .

Tras analizar las consecuencias de esta enmienda que considera que hace «absolutamente inviable económicamente a la central», la dirección de Garoña empezó ayer a planificar una posible parada definitiva del reactor a mediados de este mes, en torno al día 16, en lugar del mes de julio de 2013 como estaba previsto, para evitar el pago de un millonario impuesto por la producción de residuos nucleares que entrará en vigor en enero si el Congreso no rechaza los cambios introducidos por el Senado en el proyecto de ley que determinará la nueva fiscalidad de las eléctricas.

Como el Pleno del Senado o el Pleno del Congreso todavía pueden rechazar estos cambios, desde Nuclenor señalaron que «la decisión no está tomada». En todo caso, sus directivos trasmitieron ayer esta situación a los miembros del comité de empresa y al resto de trabajadores a través de sus jefes de equipo con el fin de ir planificando las tareas de la parada definitiva del reactor.

Si la normativa se aprueba con la enmienda introducida por el PP en el Senado, la planta atómica burgalesa tendría que pagar 2.190 euros por cada kilogramo de metal pesado (uranio y plutonio) contenido en el combustible nuclear gastado que se extraiga definitivamente del reactor para su trasvase a la piscina una vez que éste haya parado. En cambio, si el reactor se detiene definitivamente este mes y se extrae todo el combustible gastado antes de que entre en vigor la nueva ley, Nuclenor evitaría abonar ese nuevo impuesto.

Desde su puesta en funcionamiento hasta finales de 2011, Santa María de Garoña generó cerca de 130.000 millones de kilovatios hora. Los resultados obtenidos durante todo ese tiempo mostraron una creciente mejora, ya que arrojaban un factor de operación, desde el inicio del funcionamiento de la central del 82,10% y un factor de carga del 78,27%.

En el transcurso de 2011 Santa María de Garoña produjo 3.747,54 millones de kWh, registrando un factor de carga (producción) del 91,80% y un factor de operación (tiempo) del 92,46%. Estos datos le situaron por encima de la media mundial.

La política empresarial diseñada y aplicada por Nuclenor fue el origen de estos buenos resultados. Dos son los aspectos fundamentales en los que se basó esta estrategia de actuación: La mejora de la seguridad y la fiabilidad de la instalación, así como la adaptación a los nuevos requisitos operativos y medioambientales. Para lograr este objetivo desde finales de los años ochenta Nuclenor llevó a cabo importantes inversiones en estos capítulos.

A lo largo de 2011 Nuclenor continuó con su esfuerzo por mantener la planta actualizada. La inversión destinada a la modernización y puesta al día de la instalación durante este periodo ascendió a 12,3 millones de euros. Entre los años 2001 y 2011 Nuclenor realizó unas inversiones en la planta por un importe superior a los 166 millones de euros.

También se desarrolló un importante esfuerzo destinado a la formación, entrenamiento y cualificación profesional de todas las personas que prestaban sus servicios en Nuclenor. El resultado fue una plantilla altamente cualificada y con amplia experiencia. El Plan de Formación vertebró y orientó estas actividades de forma que cada actuación tuviera como finalidad mejorar la seguridad y fiabilidad de la instalación.

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