CCOO vaticina que la tasa de paro en la Comunidad llegará al 23% en 2013
Ángel Hernández considera que este año se verán «los destrozos» en los derechos individuales y colectivos
El secretario general de CCOO en Castilla y León, Ángel Hernández, advirtió de que el desempleo en España alcanzará el 27 por ciento el año que viene y en la Comunidad rondará el 23 por ciento, unos porcentajes «que no se pueden soportar» y que condenan a los territorios a «índices elevadísimos de desempleo durante la próxima década», a lo que se une que se pretende rebajar los salarios un 30 por ciento respecto a los del arranque de la recesión como medio para competir.
Para el dirigente de CCOO a lo largo de 2013 «se van a empezar a ver los destrozos en derechos individuales y colectivos, con una nuclearización de la negociación colectiva, y «ahí vamos a dar la batalla», dijo, para reiterar que en España se ha decidido elevar la competitividad rebajando salarios.
Ángel Hernández destacó que 2012 ha sido «el primer año del Gobierno del PP y el primer año de los grandes ajustes», especialmente en lo laboral, y expuso que el ejercicio que arranca «se va a ejecutar todo el estado del bienestar. «A ver hasta dónde llegan», se preguntó, para dejar claro que son los ciudadanos los que han elegido esto con sus votos.
Además, recalcó que 2013 será el año de la «consolidación» de los recortes dentro de una forma de gobernar, la del PP, que «nos va a retrotraer a tiempos preconstitucionales». Así, el líder de CCOO en Castilla y León acusó al PP de utilizar nuevos métodos dentro de una «vieja forma de entender la política» y denunció que en esta crisis salvaje las autoridades españolas han renunciado a políticas de estímulo frente a las de ajustes dentro de una intervención de la UE «no declarada». «No estamos en contra del déficit cero, pero en función de las necesidades», dijo.
En este contexto, afirmó que el reto de CCOO es «abrir vías de negociación para que no nos retrotraigan a la dictadura» y no se produzca un desmantelamiento de los logros durante los 40 años de democracia. Frente a esto, anunció que seguirán en la calle para responder, ya que los sindicatos de clase, sostuvo, son el único referente que queda para una parte de la sociedad frente a estas políticas. «Que nos digan sino quién va a dar respuesta a esto», enfatizó.
Hernández también explicó que de momento no trabajan con el escenario de una nueva huelga general, pero ese recurso «siempre está ahí», aunque lo básico, recalcó, es que la sociedad española madure colectivamente frente a estos ataques. Asimismo, consideró necesario que se articule una opción política progresista «porque hoy por hoy no existe».
Por lo que se refiere al interno de la organización, recalcó que «el sindicato es el reflejo de la sociedad» con una afiliación mimética a como ha evolucionado el mercado de trabajo, con el mismo número de afiliados que en 2008 pero con menos cotizantes, por el desempleo. Así, expresó que el objetivo es «salvar el sindicato» porque «está crisis se está llevando de todo por delante, derechos e instituciones», y deben constituir un «elemento de vanguardia y poner luz en el túnel» porque constituyen el único referente para miles de personas.
En este contexto, recordó la celebración del X Congreso del sindicato a finales de enero, en el que optará a su tercer mandato completo, alentado por un compromiso con el objetivo colectivo. En este sentido, asumió que el congreso «se presenta como los tiempos, hay mucho enfado y malestar» y constituirá «una válvula de escape para la gente». Asimismo, indicó que se celebra en un «momento atípico» con movilizaciones constantes y «medidas internas duras». «No nos terminamos de creer lo que nos está pasando», dijo.
A pesar de todo, aseguró que la organización «viene consolidando un escenario de fortaleza, está fuerte y asentado» y auguró que «será un congreso relativamente tranquilo». Asumió no obstante que la dirección que salga elegida el 26 de enero, «tendrá un trabajo muy difícil los próximos cuatro años, pero no más que en otros sitios» porque están en «economía de guerra». Finalizó incidiendo en que ya lleva muchos años al frente de la organización y podría haberlo abandonado ahora, pero «hay que ser coherentes y tirar para adelante en un momento de mucha adversidad».