Herrera pone la mano en el fuego por Rajoy pero exige atacar la corrupción
«Que no mire a otra parte ni ponga el ventilador porque no todos somos iguales».
El presidente del PP en Castilla y León y de la Junta, Juan Vicente Herrera, realizó ayer una «total y cerrada» defensa del máximo responsable de su partido y del Gobierno, Mariano Rajoy, y puso su mano en la confianza de la honestidad, integridad e independencia del líder del PP, pero reclamó «respuestas contundentes» ante la sombra de sospecha que ha extendido el caso Bárcenas hacia los políticos por parte de los ciudadanos.
«Ha empeñado su palabra, su criterio, su parecer, su información y él tiene todos los datos y ha demostrado una acrisolada honestidad, integridad e independencia», proclamó Herrera en defensa de Mariano Rajoy ante la Junta Directiva del PP de Castilla y León, que contó con casi 400 asistentes. Más aún, el presidente autonómico aseguró estar dispuesto a «quemarse la mano» por el líder de su partido en la confianza recíproca que mantienen.
Herrera manifestó que si esa confianza entre ambos se perdiera, él se iría del partido y de la política, pero añadió que sí cree en esa confianza, como así es, pone la mano por la honestidad e integridad del presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy». Sin embargo, ante el escándalo del extesorero, reclamó que no se esté de «brazos cruzados», que «no se mire para otra parte» ni se «ponga el ventilador porque no todos somos iguales».
También defendió que el «reproche y descrédito de la calle» contra los políticos no es un «invento» y estimó que exige la «total confianza» en el Estado de Derecho, en la justicia y en la Agencia Tributaria, porque «no hay nada que ocultar», por lo que pidió «transparencia y limpieza por parte del PP». Herrera aseguró que el PP «está ocupado y preocupado por lo importante, por los dramas» de la crisis, si bien expresó la preocupación, que comparte «con todas las personas de bien y normales», por su «alarma» ante los casos de corrupción que afectan al PP.
Mantener la mirada
«Es difícil, te cuesta mantener la mirada de vecinos, amigos y conocidos teniendo la conciencia tranquila», confesó Herrera, quien insistió en que el «reproche está ahí», incluso por parte de personas que «nunca te acusarían». «No hay que tener miedo a entrar en el debate de la regeneración», solicitó el presidente, quien añadió que el «adalid debe ser Mariano Rajoy».
Ante la sombra de dudas, que atribuyó al extesorero, «sentado con nosotros en el Senado» y que «gozó de la confianza» del partido, insistió en que las «respuestas deben ser contundentes», pero precisó que no desde «las vísceras, sino desde la cabeza, la inteligencia y la política». «Ninguna permisibilidad con quien se ha reído de nosotros y de la democracia», aseveró.
Herrera inició y terminó su intervención en la Junta Directiva con el caso Bárcenas y como afecta a su partido, pero con una defensa de las cuentas del PP, de su transparencia y de que no existe otra contabilidad.