Herrera y López, unidos por Montoro
La andanada | pedro vicente
El hemiciclo del Parlamento autonómico fue testigo ayer de dos circunstancias bastante inusuales, que además ocurrieron de forma simultánea. Una es que la Junta no echara balones fuera en un asunto concerniente del gobierno Rajoy y la otra es que se manifestara compartiendo en gran medida los planteamientos de la oposición.
Tal sorpresa se produjo justo al inicio de la sesión plenaria, propiciada por la pregunta del socialista Óscar López en torno al controvertido anteproyecto de reforma de la Administración Local elaborado por el gobierno. Lejos de salirse por ninguna tangente, el presidente Herrera expresó sin rodeos su discrepancia con dicho anteproyecto, sobre el que la Junta ha elaborado un «informe crítico» con toda una batería de alegaciones que probablemente se apruebe en el Consejo de Gobierno de esta misma semana.
Y no queda la cosa ahí, ya que también se solicita la convocatoria de una Conferencia Sectorial en la que el Ministerio de Hacienda y Administraciones Publicas trate la cuestión con las comunidades autónomas. De donde se deduce que el desacuerdo con la reforma propuesta por Montoro no sólo atañe a su contenido, sino también al procedimiento seguido, sin consulta previa a los gobiernos autonómicos.
La sintonía entre el presidente de la Junta y el portavoz socialista dejó bastante descolocado a éste último, quien se limitó a reiterar sus argumentos iniciales contra un anteproyecto que calificó de «afrenta» al mundo local. La respuesta de Herrera a López adelantó en parte la que tenía reservada a Alejandro Valderas , quien había centrado su pregunta en el peligro de desaparición de las juntas vecinales, especialmente numerosas en la provincia de León. En su informe critico, la Junta aboga por la supervivencia de las entidades locales menores, si bien subrayó que no podrán sustraerse a la obligación de rendir cuentas exigida a toda administración publica.
La duda que no se despejó -ni López ni Valderas inquirieron al respecto- es si la Junta mantiene su intención de tramitar ya la Ley autonómica de Ordenación y Servicios del Territorio o si ésta quedará aparcada a la espera de que se apruebe la Ley estatal.
Si la confrontación dialéctica entre el presidente y la oposición fue de guante blanco, los distintos consejeros interpelados hubieron de sortear todo tipo de dardos, alguno de ellos bastante envenenados. Verbigracia los que sobrevolaron el hemiciclo a propósito del colapso del sector minero y cuyo destinatario no fue exclusivamente el consejero de Industria, Tomás Villanueva , cuya reacción ante el bloqueo de las ayudas fue calificada por la socialista Ana Redondo como una «pataleta». Redondo tiró por elevación para decir que «yo lo que quiero ver es al presidente de la Junta hablando en Madrid con el ministro de Industria», afirmación que apoyó mostrando desde su escaño una foto de José Manuel Soria reunido con otro presidente autonómico.
Hasta cuatro preguntas tuvo que despachar ayer el consejero de Sanidad, dos de ellas referidas al cierre nocturno de las guardias médicas en 17 consultorios rurales. El socialista zamorano Martín Benito , habitual azote de la consejera de Cultura, ayer lo fue del consejero Sáez , manejando con habilidad una cifra coincidente: el ahorro generado por la supresión de dichas guardias, 1,5 millones de euros, es justamente la cantidad destinada por la Consejería al complemento de productividad de 177 directivos del Sacyl.