Expertos creen que el sistema actual es «poco transparente y desigual»
Con el modelo aprobado en diciembre de 2009, se incrementó el porcentaje de cesión de impuestos del Estado a las CCAA y el Gobierno elevó a 11.700 millones de euros los recursos adicionales frente a los 9.000 millones del sistema anterior, algo que sobre el papel tenía que revertir en más recursos para las comunidades y que todas estuviesen más cerca de la financiación media per cápita.
En cambio, la aplicación ha resultado «poco transparente y desigual», según explicó a Efe el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Castilla-La Mancha, Juan José Rubio, para quien ha provocado que las autonoías que más aportan estén «maltratadas» porque, con la reasignación, reciben una cantidad per cápita que está por debajo de la media.
Coincide con él el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago Luis Caramés, quien cree que el sistema «no ha sido capaz de relacionar adecuadamente necesidades de gasto y necesidades de financiación», lo que desemboca en «situaciones casi grotescas y, desde luego, inequitativas».
Mientras que algunas autonomías insisten al Gobierno en la necesidad de cambiar el modelo de manera urgente, otras, como Castilla-La Mancha, dicen a Efe que quieren cambios pero comparten la llamada a la paciencia porque entienden que hay otras cuestiones prioritarias.
Pero por mucha prisa que tengan algunas, las comunidades deberán esperar unos años, seguramente hasta 2015, para moverse con un sistema de financiación distinto, según los pronósticos del catedrático Juan José Rubio, quien augura que va a ser difícil resolver la «guerra» entre comunidades por los criterios que deben primar en el sistema. «Cada una tiene su memorial de agravios», reflexiona.
La situación económica y asuntos como la reclamación por parte de Cataluña del pacto fiscal provocan, según Rubio, que no sea lo más oportuno iniciar ya el debate sobre la financiación del Estado, una caja de pandora que en cualquier caso se va a abrir pronto.