La autonomía perdió más de 8.000 habitantes por la emigración interior
La provincia de León vio marcharse a 866 personas durante el ejercicio del 2012.
Castilla y León registró un saldo migratorio negativo de 8.721 habitantes en 2012, provocado en gran parte a la salida de ciudadanos españoles hacia otras comunidades autónomas, según la Estadística de Variaciones Residenciales del INE, que señala que el saldo en el conjunto del país también fue negativo, con 6.534 personas que decidieron salir del país.
Así, el 83 por ciento de aquellos que decidieron emigrar a otros territorios del país tenían nacionalidad española (6.646), a los que se le suman otros 1.349 extranjeros que cambiaron de residencia autonómica.
En total, 46.646 personas cambiaron de residencia y lo hicieron entre las diferentes provincias de la Comunidad, mientras que 26.771 llegaron a la región de otros territorios nacionales. Por su parte, de las 81.412 personas que decidieron emigrar (66.618 nacionales y 14.794 extranjeros), 34.766 se fueron a otros lugares del país -descontando los 46.646 de movimiento interprovincial-.La mayor parte lo hizo a Madrid (12.357 personas). El saldo interior, pues, se traduce en la pérdida de 7.995 ciudadanos en favor de otros lugares de España, de los que el 83 por ciento era nacional.
Por el contrario, el informe concreta que la procedencia más repetida de fuera de la Comunidad es Madrid, (8.157), seguido por Cataluña (2.412), País Vasco (2.143), Comunidad Valenciana (2.061 habitantes) y Andalucía (2.030). Cataluña (1.975), Andalucía (1.481), Valencia (1.696), Galicia (1.655), Asturias (1.440) y Castilla-La Mancha (1.076). Por lo que se refiere a los extranjeros que se fueron de la Comunidad, ascendieron a 8.369, destacando como destino Madrid (2.303), Comunidad Valenciana (848) y Cataluña (830).
Saldo exterior
Por otro lado, la estadística profundiza también en el saldo exterior, aquél que representa a las bajas y altas procedentes de otros países. En este sentido, llegaron 9.146 y se fueron 9.872, lo que arroja un saldo negativo de 726 personas, si bien solo 46 de ellos tenían otro tipo de nacionalidad diferente a la española, frente a los 680 nacionales. La información facilitada también pone de manifiesto que en 2012, dentro de la Comunidad, se produjo un movimiento interprovincial de personas, 46.646 personas. El saldo migratorio fue negativo en las nueve provincias. Destacan los casos de León (-1.457 personas), y Ávila (-1.426). Entre el resto, Burgos perdió 975 habitantes en beneficio de otras provincias de la Comunidad; Salamanca, 793; Segovia, 770; Valladolid, 768; Zamora, 745 personas; Palencia, 651; y Soria, 410.
Saldos positivos
El estudio constata saldos positivos en los movimientos exteriores únicamente en León (596), Ávila (282), Salamanca (146) y Zamora (47). Por el contrario, arroja cifras negativas en Burgos, con 1.228 residentes menos que emigraron a otras comunidades autónomas o países; Segovia, con 325; Palencia, que se apuntó un saldo negativo de 159; Soria, con 76 menos; y Valladolid, solo con cuatro.
Con estos datos, las nueve provincias presentaron saldos totales negativos, aunque destacan los casos de Burgos, con 2.203 personas menos; Ávila, con 1.144; y Segovia, con 1.095 residentes. Por debajo del millar se encuentran León, con un saldo total de 866 personas; Palencia, 810; Valladolid, 772; Zamora, con un saldo negativo de 698; Salamanca, con 647 menos; y Soria, con 486.
La Comunidad perdió 7.995 ciudadanos a favor de otras regiones, el 83% nacionales, mientras que el saldo exterior se tradujo en 726 personas menos, de acuerdo a los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística, que refleja el flujo que se ha producido.