Brotes verdes reales... y comestibles
La industria agroalimentaria logra una cifra de negocio de 10.300 millones de euros, 1.240 más que en 2009; el sector supera las 3.200 empresas y el empleo en este ámbito crece un 8%.

El queso Castellano, una de las grandes marcas impulsadas por la Junta de Castilla y León.
El sector agroalimentario es que mayores alegrías está dando al panorama económico regional gracias a un continuo crecimiento tanto en su volumen de negocio como en el de empleo. Este dato, con ser importante, no es suficiente: la actividad agraria y la industria agroalimentaria son, sobre todo, el principal recurso en la mayor parte de las zonas rurales de Castilla y León, lo que suma a su peso económico una clave social importante de vertebración territorial.
La agroalimentación aporta el 28% de la producción del sector industrial de la Comunidad que alcanzó en 2011 (último dato oficial para poderlo comparar con el del resto de España) una cifra de negocio de 10.300 millones de euros, lo que representa un 10% de la facturación de la industria alimentaria nacional, en ese mismo ejercicio ascendió a 101.856 millones de euros. No sólo eso: el sector ha incrementado su facturación desde 2009 en 1.240 millones de euros.
Las 3.200 empresas que forman parte del sector agroalimentario de la Comunidad forman un mapa dominado por las sociedades del sector cárnico, con el 26% de las empresas; del de derivados de cereales, con el 22%; y el de vinos, que a pesar de ser el que más fama logra representa el 17% del total empresarial. Esta distribución por sectores es, además, un reflejo del sector primario de la región. Por otro lado, el sector agroalimentario aporta al Valor Añadido Bruto de la Comunidad más de 2.400 millones de euros, lo que le convierte en líder de aportación en el sector industrial con un 32% del VAB de la industria manufacturera.
Si la facturación del sector agroalimentario es sustancial, tanto o más lo es en términos de empleo: el agrario da trabajo a 65.000 personas en Castilla y León, según datos de afiliación a la Seguridad Social, a los que se suman 36.800 trabajadores más en la industria agroalimentaria (ha crecido un 8 % en los últimos cinco años frente al descenso del 3 % en España), lo que da una cifra de 100.000 personas en su conjunto, que representa un 11% de todo el empleo de la Comunidad autónoma.
La pujanza agroalimentaria se palpa claramente tomando el pulso a su actividad en los mercados internacionales: el sector cerró 2012 con 1.431 millones de euros de volumen de negocio en el exterior, un 6% más que en 2011, y con un total de 1.400 empresas que operan en los mercados internacionales. Esta cantidad se coloca muy por encima de la cifra general de exportación registrada a nivel global en Castilla y León, que se situó en un 0,47%.
Desde 2007 las exportaciones han crecido un 28% y si en ese año eran 1.100 empresas con presencia en los mercados internacionales, la cifra se ha incrementado en 300 más. Entre todas han logrado que la exportación agroalimentaria represente ya el 30% de la de Castilla y León, lo que determina de una manera muy clara el crecimiento de la balanza comercial de la Comunidad.
Pero los buenos datos no llegan sólo desde el sector industrial: la contabilidad regional del primer trimestre revela que Castilla y León ha podido evitar un desplome mayor que el de España gracias al comportamiento positivo de la agricultura, cuyo peso regional es sustancialmente superior al nacional.