La jueza de Ávila interviene el autobús para evitar manipulaciones
La magistrada pone en marcha una investigación del «estado mecánico del vehículo».

El autobús siniestrado en el que perdieron la vida nueve personas en Tornadizos.
La jueza del Juzgado de Primer Instancia e Instrucción número 2 de Ávila ordenó ayer la intervención judicial del autobús que sufrió el accidente del pasado lunes en Tornadizos en el que muriero nueve personas y 22 resultaron heridas para evitar que «se destruyan o manipulen pruebas».
Según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia en una nota de prensa, la magistrada ha adoptado esta medida para estudiar el «estado mecánico del vehículo» después de que el conductor declarara el mismo día del accidente, en sede judicial, haber escuchado «un golpe en la parte trasera».
Desde el juzgado que instruye este caso, ha sido remitido un oficio a la Guardia Civil para que proceda a la intervención del vehículo siniestrado.
El conductor del autocar, R.G.S., de 54 años, negó ante la juez haberse quedado dormido en el momento en el que se produjo el siniestro, después de que horas antes hubiera manifestado lo contrario en el escenario del suceso frente a la Guardia Civil.
Así figura en el atestado del Instituto Armado, como reconoció ayer el fiscal, Óscar Barrios, presente en la declaración del conductor, quien consideró que el testimonio ante la juez «no resta validez» a la manifestación previa.
Coincide con la postura del fiscal jefe de Ávila, Juan Miguel Gómez quien en el mismo sentido ha apuntado a Efe que esa manifestación inicial podrá ser «tenida en cuenta, pero no como declaración», sino como «manifestación espontánea». En ese contexto, Óscar Barrios ha dicho que la palabras expresadas por el conductor deberán ser incorporadas a las diligencias, ya que figuran en el atestado de la Guardia Civil, uno de cuyos agentes recogió sus palabras en el lugar del siniestro, sin que se haya podido precisar si había más testigos que lo escucharon.
El abogado de oficio que le correspondió al conductor para su defensa, Juan Antonio González Agüero, considera que las «manifestaciones espontáneas» realizadas por su defendido en el lugar del accidente «no tiene validez jurídica» por que se produjeron «sin asistencia letrada».
Ante la magistrado, R.G.S. manifestó también haber escuchado «un golpe en la parte trasera» en un momento en que el vehículo ya transitaba «con el freno eléctrico para bajar pendientes y retener la velocidad». Añadió además desconocer el origen del ruido, si bien señaló que pudiera deberse a «las bandas que hay en la carretera».
Por otra parte, el fiscal Barrios ha comentado que esperará hasta el viernes para comprobar si el instituto armado completa el informe técnico que «aclare cómo se pudo producir el accidente», ya que de no ser así se solicitaría el testimonio de aquellos testigos que estén en condiciones de hacerlo. También señaló que los resultados del tacógrafo «pueden tardar un poco », por eso aboga por agilizar la práctica de diligencias previas.
Al final de la declaración, al serle concedida la palabra por el juez, el conductor del autocar manifestó su deseo de «pedir perdón por el daño ocasionado».